Declaración de Kılıçdaroğlu sobre la OTAN: No mencionó en absoluto la política interna
Kemal Kılıçdaroğlu, quien regresó al cargo de presidente del CHP, compartió sus evaluaciones sobre la visión de política exterior de Turquía en una conferencia de prensa previa a la Cumbre de la OTAN que se celebrará en Ankara. Kılıçdaroğlu, al enfatizar que Turquía es un aliado fuerte de la OTAN, declaró que "Turquía no es un puesto de avanzada de la OTAN", y tras finalizar su discurso, abandonó la sala sin aceptar preguntas de los periodistas.
Kılıçdaroğlu, quien regresó al cargo de presidente del CHP tras la decisión de nulidad absoluta del tribunal, habló en la conferencia de prensa. Al hacer declaraciones sobre la Cumbre de la OTAN que se celebrará en Ankara, Kılıçdaroğlu dijo: "Turquía es un aliado fuerte de la OTAN, no tenemos ningún problema con esto. Turquía no se sienta en esta mesa para obtener la aprobación de nadie, sino con la fuerza que recibe de su propia historia, geografía, la sabiduría de su nación y el entendimiento de independencia de la república. Como CHP, nuestra perspectiva es clara. Turquía es miembro de la OTAN, pero no es un puesto de avanzada de la OTAN. Turquía es parte de la seguridad europea, pero no es un país que deba ser mantenido en la periferia de Europa. Turquía también habla con Rusia y China, pero no puede entrar en la órbita de ninguna potencia".
Kılıçdaroğlu, quien habló por última vez sobre política interna en una transmisión en vivo el 20 de junio, no hizo declaraciones al respecto en la conferencia de prensa. Tras concluir su discurso, Kılıçdaroğlu abandonó el podio sin aceptar preguntas de los periodistas.
Estos son los puntos clave de las declaraciones de Kılıçdaroğlu:
"El 2 de julio y la masacre de Başbağlar son dos dolores que no debemos olvidar.
Quiero compartir mis opiniones sobre la Cumbre de la OTAN que tendrá lugar en Ankara los días 7 y 8 de julio. El mundo está cambiando, los centros de poder y los equilibrios internacionales se están transformando, y la tecnología, la energía, el comercio y el concepto de seguridad se están reconfigurando. ¿Dónde estará Turquía en este nuevo orden mundial? La respuesta del CHP es muy clara. Turquía no será un elemento pasivo de ninguna competencia global. No será el puesto de avanzada de ninguna potencia. No será el subcontratista estratégico de ningún país. Turquía trazará su propio camino con la fuerza que recibe de su propia historia, tradición estatal y la voluntad de la nación. En el centro de nuestro entendimiento de política exterior no hay ideologías, sino intereses nacionales; no hay discursos grandilocuentes, sino sabiduría de Estado. No hay cálculos diarios, sino una visión estratégica que construirá el segundo siglo de nuestra república. Hoy, el mundo ya no es unipolar. Mientras el mundo atlántico se reestructura, Asia se ha convertido en el centro de gravedad de la economía global.
Vemos a Turquía no solo como una potencia regional, sino como un país centro estratégico. La tarea de Turquía no es ser parte de la polarización, sino establecer el equilibrio, generar confianza y ser portadora de estabilidad en la geografía en la que se encuentra. Evaluamos la Cumbre de la OTAN que se llevará a cabo en Ankara con este mismo entendimiento. Porque el asunto no es solo una cuestión de una cumbre. El asunto es qué visión presentará Turquía en el nuevo orden mundial.
Turquía es un aliado fuerte de la OTAN, no tenemos ningún problema con esto. Turquía no se sienta en esta mesa para obtener la aprobación de nadie, sino con la fuerza que recibe de su propia historia, geografía, la sabiduría de su nación y el entendimiento de independencia de la república. Como CHP, nuestra perspectiva es clara. Turquía es miembro de la OTAN, pero no es un puesto de avanzada de la OTAN. Turquía es parte de la seguridad europea, pero no es un país que deba ser mantenido en la periferia de Europa. Turquía también habla con Rusia y China, pero no puede entrar en la órbita de ninguna potencia.
En este contexto, la importancia geopolítica de Turquía es grande. Pero el valor geopolítico de un país no aumenta recordando constantemente a los demás. Turquía crece y gana respeto con sus instituciones, su economía, su derecho, su producción, su diplomacia y su integridad social.
Que nadie olvide que el CHP es el portador fundador de esta sabiduría de Estado.
En este contexto, nuestra visión sobre la cumbre de Ankara no puede limitarse al lenguaje de propaganda estrecho del gobierno. El asunto no es un éxito del gobierno ni una foto de líderes. El asunto es la posición estratégica futura de Turquía. El asunto es si Turquía aceptará el papel que se le ha asignado en la competencia de las grandes potencias o si fortalecerá su propio espacio de decisión independiente.
La tarea de Turquía es evitar que las guerras crezcan en su entorno, asegurar las líneas de energía y suministro, y generar estabilidad desde el Mar Negro hasta el Mediterráneo Oriental, y desde el Cáucaso hasta Oriente Medio. Esto no es neutralidad, esto se llama autonomía estratégica republicana.
Una de las verdades fundamentales que Turquía debe recordar a la OTAN en la cumbre de Ankara es esta: la seguridad es indivisible. La seguridad de la OTAN no consiste solo en los países bálticos y Europa del Este. Para Turquía, Siria, Irak, Irán, el Mediterráneo Oriental, el Cáucaso, las organizaciones terroristas, la migración, las líneas energéticas, la seguridad alimentaria y del agua, y los actores armados no estatales también son parte de esta arquitectura de seguridad. En esta reunión, Turquía nunca debe expresar estos temas con un lenguaje de queja estrecho. En lugar de un estilo pasivo que dice "apóyennos", debe utilizar un lenguaje fundacional que recuerde la integridad estratégica de la OTAN.
Apoyar las políticas regionales erróneas de un aliado no es una alianza, eso se llama dependencia estratégica.
La política exterior no se construye solo más allá de las fronteras. Se construye con la capacidad estatal interna. Sin embargo, si el estado de derecho es débil, las instituciones están erosionadas, la economía es impredecible, el parlamento está ineficaz, la independencia judicial es cuestionable y no hay garantía de libertad de prensa, la voz de Turquía en el exterior permanece débil. Recordar estas realidades es el deber fundamental no solo del CHP, sino también de todo patriota.
El último mensaje que debe darse en la cumbre de Ankara debe ser este: Turquía está en la mesa. Pero debemos dar el mensaje de que Turquía no está en esta mesa porque se le haya hecho un lugar, sino como un actor histórico, con su peso estratégico y la voluntad de independencia de la república."
Fuente de la noticia: 12punto
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