Carta de una organización que defiende los intereses de Grecia a EE. UU. sobre Turquía: 'No se los vendan a Turquía'

El Consejo de Liderazgo Heleno-Estadounidense (HALC), que realiza actividades de cabildeo a favor de Grecia en EE. UU., ha tomado medidas contra la reincorporación de Turquía al programa F-35. En una petición enviada al Congreso, se alegó que Turquía podría utilizar estos aviones contra los aliados de EE. UU. y se solicitó que se rechacen las demandas de Ankara.

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El Consejo de Liderazgo Heleno-Estadounidense (HALC), que realiza actividades de cabildeo a favor de Grecia en EE. UU., ha emprendido una iniciativa para evitar una posible autorización de venta de aviones de combate F-35 a Turquía.

Los miembros del HALC, que redactaron una petición dirigida a cuatro figuras clave del Congreso estadounidense, afirmaron que Turquía utiliza estas armas "contra los aliados de EE. UU.".

La petición, reportada por DW Türkçe, fue enviada a los senadores Ben Cardin y Jim Risch, así como a los miembros de la Cámara de Representantes Michael McCaul y Gregory Meeks.

En la petición del HALC se incluyeron las siguientes declaraciones: "Turquía debe demostrar mucho al pueblo estadounidense antes de obtener el privilegio de ser reincorporada al programa F-35. Turquía ha demostrado estar dispuesta a utilizar armas de fabricación estadounidense contra los socios y aliados de Estados Unidos, lo cual es contrario a los intereses de EE. UU.".

'SE UTILIZAN CONTRA LA SOBERANÍA GRIEGA'

En la petición también se argumentó que Turquía viola el espacio aéreo griego con aviones de combate F-16 de fabricación estadounidense en el marco de su doctrina "Patria Azul" (Mavi Vatan), enfatizando que "estos costosos aviones se utilizan contra la soberanía griega".

En el mismo texto, se acusó a Turquía de "colaborar con Rusia, servir de refugio a Hamás y chantajear a la OTAN", y se solicitó al Congreso que rechace las demandas de Ankara, afirmando que "Turquía no puede ser recompensada con F-35 o motores a reacción avanzados".

Turquía fue excluida del programa F-35 debido a la compra del sistema de defensa aérea S-400 a Rusia, y se comenzaron a aplicar las sanciones CAATSA con la firma del entonces presidente Donald Trump. 

Ante la ausencia de los F-35, Ankara solicitó a EE. UU. nuevos aviones F-16 y kits de modernización para rejuvenecer su flota envejecida. 

Mientras Washington aprobaba esta venta, las conversaciones técnicas entre el Ministerio de Defensa Nacional y las partes proveedoras continúan actualmente.

Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, había declarado que Ankara sigue interesada en los F-35 y que se está trabajando en fórmulas que permitan levantar las sanciones CAATSA que impiden la venta.