Crece la crisis laboral en Beşiktaş: Turan Çil, en huelga de hambre, hace un llamamiento a la solidaridad

Mientras persisten las controversias por los despidos en el municipio de Beşiktaş, el trabajador municipal Turan Çil, quien lleva unos siete meses resistiendo frente al edificio municipal exigiendo su reincorporación, ha anunciado el inicio de una huelga de hambre y ha hecho un llamamiento a la opinión pública y a las organizaciones laborales para que le brinden su apoyo.

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Mientras continúan en Turquía las discusiones sobre los despidos en los municipios y las luchas por la reincorporación laboral, la atención se ha centrado esta vez en la resistencia frente al municipio de Beşiktaş.

El trabajador municipal Turan Çil, quien lleva unos 214 días manteniendo su protesta frente al edificio municipal con la exigencia de ser readmitido, anunció el 13 de julio a través de la plataforma de redes sociales X que habían iniciado una huelga de hambre y pidió solidaridad.

En su publicación, Çil declaró: “Solo estamos luchando por nuestro pan. Estamos en el octavo día de nuestra huelga de hambre, esperamos su solidaridad”, señalando que durante los meses que ha durado la resistencia han intentado todos los caminos posibles para resolver el problema, pero no han obtenido resultados.

Çil, quien expresó que ha estado esperando frente al municipio de Beşiktaş durante unos siete meses sin importar la lluvia, el barro, el frío o el calor, dijo que, al quedar sin resultados todas las gestiones, iniciaron la huelga de hambre como último recurso. Informó que comenzaron la huelga de hambre junto con Cem Devran Çiftçi y que, posteriormente, Uğur Gülen, otro de los trabajadores afectados, se unió a la acción.

“Hacemos esta huelga de hambre para que podamos comer y nuestros hijos no pasen hambre”, afirmó Çil, sosteniendo que el proceso que están viviendo no es solo su propia lucha, sino un problema relacionado con la seguridad laboral y el derecho al trabajo.

Recordó el ejemplo de Şişli

En su declaración, Çil también se refirió a los acontecimientos en el municipio de Şişli, alegando que allí se aceptó la reincorporación de algunos trabajadores que mostraban resistencia, mientras que en el municipio de Beşiktaş no se ha dado un paso similar.

“¿A quién beneficia esto?”, preguntó Çil, expresando que la administración municipal debería implementar sin demora una solución que beneficie tanto a los empleados como a los ciudadanos de Beşiktaş.

Hizo un llamamiento al apoyo

Çil se dirigió al vicealcalde de Beşiktaş, Ömer Rasim Şişman, solicitando que el problema se resuelva a través del diálogo. Çil, quien también hizo un llamamiento a las organizaciones laborales, a las organizaciones democráticas de masas y a la opinión pública, exigió que no se ignoren sus agravios.

Concluyó su declaración con las siguientes palabras: “La solidaridad da vida, la solidaridad humaniza”.