Declaración conjunta de 14 organizaciones de prensa: ¡La prensa no puede ser censurada!
14 organizaciones profesionales emitieron una declaración conjunta con motivo del 10 de enero, Día de los Periodistas Trabajadores. En el comunicado, se hizo referencia al artículo de la Constitución que establece: 'La prensa es libre, no puede ser censurada'.
12punto
Las organizaciones profesionales de periodismo publicaron una declaración de prensa conjunta con motivo del 10 de enero, Día de los Periodistas Trabajadores.
En la declaración se afirmó: “Hoy, a pesar de todas las condiciones difíciles, nuestra profesión sigue en pie. Esto es gracias a nuestros colegas periodistas que defienden el derecho del público a recibir información y protegen su profesión. Tenemos plena convicción de que, a partir de ahora, celebraremos los 10 de enero no con conceptos como precariedad, obstrucción, censura, autocensura, detenciones, arrestos o pobreza, sino con los derechos y libertades que obtendremos mediante nuestra lucha”.
14 organizaciones profesionales de periodismo, entre ellas la Asociación Europea de Periodistas, el Consejo de Prensa, la Asociación de Periodistas Contemporáneos, la Asociación de Corresponsales Diplomáticos, Disk Basın-İş, Dicle Fırat, la Asociación de Periodistas, la Asociación de Corresponsales Económicos, el Sindicato de Periodistas, la Asociación de Periodistas del Sudeste, Haber-Sen, la Asociación de Periodistas de Esmirna, la Asociación de Corresponsales Parlamentarios, la Asociación de Fotoperiodistas de Turquía y el Sindicato de Periodistas de Turquía, emitieron una declaración conjunta en el Día de los Periodistas Trabajadores del 10 de enero.
La declaración de prensa, realizada en la Unión de Mülkiyeliler, fue leída por el presidente de la Asociación de Periodistas Contemporáneos, Kıvanç El. Al señalar que “aumentaremos nuestra solidaridad por nuestras demandas con el fin de poder celebrar el aniversario de la adopción de nuestra Ley Laboral como una festividad”, El afirmó que el periodismo es una de las profesiones en Turquía donde el trabajo es intensivo y la explotación es más invisible. En la declaración conjunta, que también incluía demandas de mejora de las condiciones laborales de los periodistas, se expresaron las siguientes declaraciones:
"En nuestro país, durante años se han implementado regulaciones que han hecho retroceder los derechos de los periodistas; los medios de comunicación han sido puestos bajo control total, se han puesto obstáculos para impedir el ejercicio de un periodismo independiente, y nuestros colegas, que trabajan en condiciones precarias y a merced de los patrones, se enfrentan a obstáculos como detenciones, arrestos y arrestos domiciliarios.
'LOS PERIODISTAS TIENEN LA FUERZA PARA OBTENER SUS DERECHOS A TRAVÉS DE LA SOLIDARIDAD'
En días en los que la disposición constitucional de que ‘la prensa es libre, no puede ser censurada’ parece haber quedado solo en papel, la amenaza de censura se ha normalizado y procesos mucho más graves, como la autocensura, han comenzado a amenazar nuestra profesión. Como si esto no fuera suficiente, decenas de periódicos locales han cerrado, y sitios de noticias, periódicos y canales de televisión que operan a escala nacional han optado por reducir su tamaño uno tras otro. Para los periodistas que han trabajado en estas condiciones durante décadas, el 10 de enero es uno de los hitos más importantes de la lucha solidaria y laboral de los periodistas. Así como la lucha de tres días emprendida en 1961 contra los patrones que se opusieron a la ley número 212, que entró en vigor el 10 de enero de 1961, alcanzó el éxito, hoy los periodistas tienen la fuerza para obtener sus derechos a través de la solidaridad.
El espíritu del 10 de enero, al que recordamos con respeto, ha vuelto a surgir hoy con la reunión de las organizaciones profesionales de prensa a este nivel después de mucho tiempo y con la creación del texto de la Declaración de Derechos y Libertades Periodísticas. Nuestras demandas expresadas con esta declaración son claras. Para cientos de periodistas que trabajan sin sindicato, de forma precaria, con salarios por debajo del umbral de pobreza e incluso de hambre, y con horarios de trabajo inciertos, hoy debe ser un nuevo 10 de enero.
Hoy, a pesar de todas las condiciones difíciles, nuestra profesión sigue en pie. Esto es gracias a nuestros colegas periodistas que defienden el derecho del público a recibir información y protegen su profesión. La receta para que el Día de los Periodistas Trabajadores del 10 de enero se celebre como una festividad y no como un día de lucha es clara. Como organizaciones profesionales de prensa, es hora de aumentar la solidaridad y ampliar nuestra lucha por la libertad de prensa y de expresión en todos los ámbitos.
En nuestros días, en los que el periodismo está bajo el asedio de la política y el capital, solo podemos superar las amenazas a la libertad de expresión y a nuestros derechos personales organizándonos y mediante la solidaridad, tal como lo hicimos ayer. Tenemos plena convicción de que, a partir de ahora, celebraremos los 10 de enero no con conceptos como precariedad, obstrucción, censura, autocensura, detenciones, arrestos o pobreza, sino con los derechos y libertades que obtendremos mediante nuestra lucha”.