Declaración de Espressolab sobre 'Kadir Topbaş': 'No hemos recibido apoyo estatal'
En un comunicado sobre su inclusión en la lista de boicot del CHP, Espressolab afirmó que no ha recibido subsidios del Estado y que cumple con sus obligaciones fiscales. La empresa, al defender que no tiene relación con la agenda política, desmintió las acusaciones de asociación con la familia de Kadir Topbaş y de monopolización en las universidades.
12punto
La cadena de cafeterías Espressolab, que figura en la lista de boicot anunciada por el CHP, publicó un comunicado por escrito tras las crecientes críticas hacia la marca en la opinión pública.
En el comunicado, se argumentó que la razón de su silencio fue que “se han visto arrastrados a una agenda política con la que no tienen ninguna relación”.
Al responder a las acusaciones de que “Espressolab se está monopolizando en las universidades”, se defendió que solo tienen tiendas en 17 de las 209 universidades de Turquía y que no existe tal monopolización en ninguna de ellas. Además, se destacó que otras grandes cadenas de café continúan operando en dichos campus.
En el comunicado, también se rechazaron las acusaciones de que la marca esté relacionada con fundaciones. Se indicó que solo 2 de las 282 tiendas pertenecen a organizaciones similares a fundaciones, mientras que el resto de los locales son propiedad de particulares.
La acusación de una supuesta asociación con la familia del exalcalde del municipio metropolitano de Estambul (İBB) del AKP, Kadir Topbaş, fue desmentida aclarando que solo existe una relación de parentesco y que Espressolab es una iniciativa de la familia Kocadağ.
Respondiendo también a las críticas sobre que “recibe incentivos del Estado y no paga impuestos”, Espressolab anunció que pagó más de 278 millones de liras turcas en impuestos al Estado durante el año 2024 y que ha logrado su crecimiento únicamente a través de sus propias inversiones y su modelo de franquicia.
Özgür Özel había anunciado que estaban boicoteando a Espressolab, señalando que la empresa compraba cafeterías boutique en los campus a petición de los estudiantes universitarios y vendía café a precios exorbitantes.