Declaración de TÜSİAD sobre las comunidades religiosas

Tras las declaraciones del ministro Tekin sobre los "protocolos con órdenes religiosas", TÜSİAD afirmó: "Teniendo en cuenta las necesidades de nuestro país y las dolorosas experiencias vividas en el pasado reciente, las comunidades y órdenes religiosas no deberían tener lugar en el sistema educativo".

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Tras las palabras del Ministro de Educación Nacional, Yusuf Tekin, en la Asamblea General del Parlamento, donde defendió abiertamente la cooperación con comunidades religiosas, la Asociación de Industriales y Empresarios de Turquía (TÜSİAD) emitió un comunicado sobre las órdenes religiosas.

"NO DEBERÍAN TENER LUGAR EN EL SISTEMA EDUCATIVO"

En el comunicado escrito emitido por TÜSİAD, se subrayó que "en el futuro se necesitarán individuos que piensen libremente, tanto en la vida social como en la laboral, más que nunca, y que la realización de los ambiciosos objetivos establecidos en todas las dimensiones del desarrollo así lo requiere", añadiendo que "teniendo en cuenta las necesidades de nuestro país en esta dirección y las dolorosas experiencias vividas en el pasado reciente, las comunidades y órdenes religiosas no deberían tener lugar en el sistema educativo".

"HEMOS VIVIDO EXPERIENCIAS DOLOROSAS"

El comunicado completo es el siguiente:

“En el segundo siglo de nuestra República, necesitamos una movilización educativa contemporánea para una Turquía que sea un Estado de derecho democrático y laico que haya logrado el desarrollo económico y social.

Adaptar el plan de estudios a las habilidades del siglo XXI es de gran importancia para dotar a nuestros jóvenes de las competencias que exige la era y para una economía de alto valor añadido. Nuestra prioridad debe ser garantizar que cada estudiante acceda a una educación de calidad sin dejar a nadie atrás. En nuestra era, debemos conectar a nuestras generaciones jóvenes con una educación basada en el pensamiento crítico y creativo, no en la memorización. En el futuro, necesitaremos individuos que piensen libremente, tanto en la vida social como en la laboral, más que nunca. La realización de los ambiciosos objetivos que nos hemos fijado en todas las dimensiones del desarrollo así lo requiere.

Teniendo en cuenta las necesidades de nuestro país en esta dirección y las dolorosas experiencias vividas en el pasado reciente, las comunidades y órdenes religiosas no deberían tener lugar en el sistema educativo. No es posible decir que la presencia en la agenda de temas que no son compatibles con la educación contemporánea en el sistema educativo sea coherente con los objetivos de desarrollo económico y social de nuestro país. En el ámbito educativo, que afecta a un entorno muy amplio que incluye a millones de estudiantes, padres, profesores, el mundo empresarial, laboral, tecnológico y académico, es fundamental aplicar políticas basadas en la ciencia”.