El aceite de oliva es más barato que la aceituna, el alquiler cuesta 6 mil liras, la escuela privada es una ganga...
El economista Alaattin Aktaş calculó los precios de los artículos que el TÜİK no revela al calcular la inflación. Los precios de los bienes y servicios en el cálculo parecen pertenecer a otro país.
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Ayer, justo cuando los mercados financieros mundiales experimentaban una seria volatilidad y este huracán global golpeaba también a la Bolsa de Estambul (İMKB), la inflación de julio anunciada por el TÜİK fue recibida con satisfacción por el presidente Erdoğan y el ministro de Hacienda y Finanzas, Mehmet Şimşek. Por su parte, los ciudadanos escribieron y comentaron en las redes sociales (en las plataformas que aún no han sido cerradas) que la realidad que encuentran en los mercados y supermercados no coincide con la tasa de aumento de la inflación mensual del 3,23 por ciento anunciada.
Alaattin Aktaş, columnista de Ekonomim.com, también abordó este tema. Aktaş, quien el 8 de julio escribió sobre qué precios tomó como base el TÜİK para 100 artículos de bienes y servicios al calcular la inflación de junio, esta vez redujo un poco la lista de artículos a 75, algunos iguales a los de junio y otros nuevos.
"El IPC, anunciado como del 3,23 por ciento para el mes de julio, se calculó teniendo en cuenta los precios de estos 75 artículos de bienes y servicios que figuran en el anexo de mi artículo", señaló Aktaş, quien compartió precios de la lista y destacó detalles muy llamativos:
EL TÜİK INFORMA DESDE UN UNIVERSO PARALELO
Porque, según el TÜİK, uno puede recibir una consulta médica por 34 liras y vivir pagando un alquiler de 6 mil liras. Nuevamente, según el TÜİK, el kilo de aceitunas en julio cuesta 136 liras. Digamos que usted encuentra aceitunas a ese precio, pero se sorprenderá al ver que el aceite de oliva es más barato que la aceituna y se vende a 116 liras el litro.
Según Aktaş, uno de los precios más llamativos que el TÜİK tuvo en cuenta en su cálculo del IPC de julio es la matrícula de la universidad privada. En algunas facultades de ciertas universidades, la cuota anual supera el millón de liras y el promedio ronda las 600 mil liras; pero según el TÜİK, la matrícula de una universidad privada ni siquiera llega a las 200 mil liras, sino que es de 199 mil liras.
Los precios de las residencias universitarias también son muy atractivos, ya que en julio subieron a solo 457 liras. Las facturas de comunicación también parecen ser de otro mundo: según el TÜİK, la tarifa de internet es de 217 liras y la tarifa de llamadas de telefonía móvil es de 218 liras.