Mehmet Uçum, asesor principal de Erdoğan, critica el 'estilo de oposición' del CHP y lo acusa de antidemocrático
Mientras las investigaciones por acusaciones de corrupción contra los municipios del CHP siguen ocupando la agenda, Mehmet Uçum, vicepresidente de la Junta de Políticas Jurídicas de la Presidencia, arremetió contra la dirección del CHP. Uçum, quien acusó al CHP de ser antidemocrático, declaró: "Con este estilo de oposición, no es posible mantener una posición legítima dentro del sistema democrático". En una publicación en su cuenta de X, Uçum hizo un llamado al CHP para que apoye el nuevo proceso de apertura, denominado 'Turquía sin Terrorismo', y la nueva constitución.
12punto
Mehmet Uçum, asesor principal del presidente y líder del AKP, Recep Tayyip Erdoğan, ha añadido una nueva entrega a sus 'artículos dominicales'.
En esta ocasión, el tema en la agenda de Uçum fue la postura de la dirección del CHP frente a las operaciones llevadas a cabo contra los municipios.
Uçum, quien apuntó contra el estilo de oposición del CHP, afirmó: “Tras las investigaciones por corrupción y terrorismo dirigidas contra algunos municipios en Estambul, el lenguaje y la práctica de los dirigentes del CHP se han desviado hacia un lugar totalmente ajeno a la oposición democrática”.
Recordando las palabras dirigidas al fiscal jefe de Estambul, Akın Gürlek, que dieron lugar a la apertura de una investigación contra el presidente del CHP, Özgür Özel, Uçum calificó dichas declaraciones como “desmedidas, vulgares y amenazantes”, señalando que “la dirección del CHP ha abandonado su posición de oposición democrática”.
Expresando su opinión de que el CHP ha renunciado al lenguaje de la crítica democrática con esta actitud, Uçum señaló lo siguiente:
"Hoy en día, un estilo que da la impresión de ser elegido deliberadamente y que podría denominarse como un 'repertorio de matón' en la comunicación política, se ha apoderado del lenguaje de la dirección del CHP. En realidad, este estilo y tono se consideran un miedo a perder estatus y una evasión de la confrontación.
Sin embargo, si hablamos de oposición democrática, una oposición definida por un lenguaje de amenazas, insultos, incitación a la ilegalidad y provocación nunca puede ser considerada democrática. Tal lenguaje genera delitos y ciertamente no es el lenguaje de la política democrática.
Las experiencias políticas demuestran que un lenguaje de oposición destructivo que supera los límites de la crítica y hacer oposición cometiendo delitos nunca encuentra una respuesta masiva en una sociedad democrática. No se puede hacer política democrática con un estilo de oposición basado en la comisión de delitos, ni se puede ser una opción de gobierno seria en elecciones democráticas.
Por otra parte, una cosa es querer un cambio en el derecho positivo y otra muy distinta es no reconocer el derecho positivo. Ambas cosas no caben en el mismo saco. Aquellos que no reconocen el derecho positivo no son vistos como legítimos ante la sociedad cuando exigen derechos derivados precisamente de la ley a la que se oponen, ni sus demandas de cambio son tomadas en cuenta. La dirección del CHP da la impresión de no ser consciente, o de no dar importancia, a esta simple realidad.
Por otro lado, por supuesto, el derecho a la crítica constructiva de la oposición democrática es indiscutible. Sin embargo, es una demanda razonable que esta sea una crítica positiva y que contribuya al sistema democrático.
Por ejemplo, una crítica orientada a la supervisión de un programa de servicios públicos es una crítica positiva y constructiva.
O bien, una objeción sobre la falta de acierto de un acto legislativo o una decisión ejecutiva, si contiene una propuesta correcta, se convierte en una crítica que aporta.
O bien, las críticas relativas a la renovación de las prácticas, si conllevan un enfoque concreto sobre la innovación, se convierten en una crítica progresista.
Asimismo, supongamos que una decisión gubernamental sobre política exterior es apoyada y, al mismo tiempo, se ofrece una perspectiva para fortalecerla; en ese caso, se trata de una crítica solidaria.
Incluso la crítica basada únicamente en la oposición, es decir, la crítica puramente negativa, se acepta como un requisito de la oposición democrática siempre que no traspase los límites de la ley.
Siendo esto lo correcto, la oposición realizada con un lenguaje de agresividad, con discursos que constituyen delito, provocando y señalando objetivos, no tiene ningún valor democrático. Tal estilo de oposición es antidemocrático. Con este estilo de oposición, no es posible mantener una posición legítima dentro del sistema democrático.
Si creen en la democracia, los espacios de representación actuales del CHP deben regresar cuanto antes al lenguaje y la práctica de la oposición dentro de los límites de la democracia y la ley.
Hoy no es día para hacer política basada en agendas personales. Hoy no es día para ignorar las acusaciones de corrupción. Hoy no es día para ponerse en contra de la ley y del Estado.
Hoy es el día para dar un apoyo incondicional a la realización de una Turquía sin Terrorismo y para dotar a Turquía, por primera vez en su historia, de una nueva constitución totalmente con la voluntad del pueblo, con los representantes legítimos del pueblo y con la aprobación del pueblo. Lo esencial es que el CHP cumpla con la responsabilidad histórica que se espera de él respecto a la Turquía sin Terrorismo y la Nueva Constitución."
??ARTÍCULO DOMINICAL
— Mehmet Uçum (@mehmetucum) 8 de junio de 2025
Feliz Fiesta del Sacrificio.
¡NO SE PUEDE HACER OPOSICIÓN DEMOCRÁTICA COMIETIENDO DELITOS!
Desde el punto de vista del derecho político, la oposición democrática; es la competencia democrática con el gobierno en todos los ámbitos, especialmente en las elecciones, políticas alternativas, la demanda de cambio para mejorar, grave y dura…