El Ministerio de Educación se pronuncia sobre la crisis de matriculación en el Bahçeşehir Koleji de Fatsa: 'Se debe actuar conforme a la igualdad y la prohibición de discriminación'
El Ministerio de Educación Nacional ha intervenido en el proceso iniciado en el Bahçeşehir Koleji del distrito de Fatsa, en Ordu, tras la denuncia de que no se renovó la matrícula de un alumno, un caso que ha derivado en acusaciones de acoso laboral (mobbing), irregularidades fiscales y uso de influencia administrativa. Tras el informe de 12punto, el Ministerio subrayó que las escuelas privadas deben actuar conforme a la igualdad y la prohibición de discriminación en sus procesos de matriculación.
12punto
12punto.com.tr
Cenk Başboğaoğlu
En el Bahçeşehir Koleji del distrito de Fatsa, en Ordu, el proceso iniciado por la supuesta falta de renovación de la matrícula de un alumno de secundaria se ha transformado en una disputa legal de gran alcance que incluye acusaciones de acoso laboral, irregularidades fiscales y uso de influencia administrativa. El Ministerio de Educación Nacional (MEB) no tardó en responder al problema reportado por 12punto.
El proceso, que comenzó con la denuncia de que un centro educativo privado en el distrito de Fatsa no renovó la matrícula de un alumno, ha crecido con acusaciones de acoso laboral, cobros a través de cuentas IBAN personales, irregularidades fiscales y uso de influencia administrativa. Tras la noticia publicada por 12punto, el Ministerio de Educación Nacional ha tomado medidas.
EL MINISTERIO ENVÍA SU OPINIÓN
El proceso, iniciado por la queja del padre Ö.K., continúa con la emisión de un dictamen por parte de la Dirección General de Instituciones de Enseñanza Privada, dependiente del Ministerio de Educación Nacional.
En el dictamen enviado, el Ministerio comienza señalando que "no existe una disposición legal que permita considerar que la institución esté obligada a realizar la matrícula", pero añade: "Las instituciones de educación privada deben actuar conforme a la Constitución, las disposiciones legales pertinentes y los principios jurídicos fundamentales relativos a la igualdad y la prohibición de discriminación en sus procesos de admisión y matriculación".
¿QUÉ HABÍA OCURRIDO?
Según las alegaciones del padre, Ö.K., quien afirma ser la víctima, el proceso comenzó cuando sus hijos iniciaron su educación primaria. Se sostiene que, tras desacuerdos con la dirección del centro durante el paso al segundo curso, se puso en marcha una política sistemática de exclusión y acoso (mobbing) contra el alumno.
De acuerdo con las declaraciones y pruebas presentadas por el padre, el profesor de la clase evitaba comunicarse con él, el alumno era excluido visualmente de las actividades escolares, no aparecía en los murales de clase ni en las fotografías de eventos colectivos y, tras el envío de una notificación formal al colegio en el marco de la Ley de Protección de Datos Personales (KVKK), se alega que la actitud cambió hacia una política de publicación agresiva en sentido contrario.