El ministro Gürlek declara: 'No es una elección, es una necesidad': Ya es inevitable
El ministro de Justicia, Akın Gürlek, intervino en el programa de apertura de la "Escuela de Política" organizada en colaboración con la Unión Nacional de Estudiantes Turcos (MTTB) y la Universidad de Estambul.
12punto
El ministro de Justicia, Akın Gürlek, lanzó duras críticas contra la Constitución de 1982, definiéndola como una 'tutela con apariencia jurídica'. Al subrayar que la constitución actual resulta insuficiente frente a las demandas sociales y las necesidades de seguridad, Gürlek afirmó: "Debemos restablecer el contrato moral entre la nación y el Estado; una nueva constitución es ya inevitable".
El ministro Gürlek, quien trazó una amplia perspectiva que abarcó desde la historia política reciente de Turquía hasta la lucha contra el terrorismo, pasando por la reforma jurídica y la necesidad de una nueva constitución, enfatizó que los vestigios del sistema de tutela deben ser eliminados por completo.
'LA CONSTITUCIÓN DE 1982 ES UN REMIENDO'
En su discurso, el ministro Gürlek señaló que la constitución actual constituye un obstáculo para la vida democrática y expresó: "La Constitución de 1982, producto de una mentalidad golpista, es una tutela con apariencia jurídica que dificulta las condiciones para nuestra paz social y para una Turquía en desarrollo. En el punto en el que nos encontramos hoy, este texto resulta insuficiente frente a las amenazas a la seguridad nacional, las cambiantes condiciones mundiales y las crecientes demandas de derechos y libertades. Es una necesidad retirar este remiendo de la agenda y regalar a la nación una nueva constitución que ilumine la era".
'EL PUERTO MÁS SEGURO DE LA POLÍTICA ES LA MORAL'
Gürlek, quien definió la política como la 'voluntad de caminar junto a la nación', recordó que las crisis que Turquía vivió en el pasado y procesos que calificó como "manchas oscuras", como el 28 de febrero, solo pudieron superarse con una voluntad política fuerte.
El ministro, al señalar que la marcha iniciada por el presidente Recep Tayyip Erdoğan en Estambul fue la "voz de la mayoría silenciosa", afirmó que Turquía se ha convertido en una potencia que ya no recibe órdenes, sino que establece las reglas del juego.
DOS GRANDES OBJETIVOS
Resumiendo su misión durante su mandato en el Ministerio de Justicia como una "justicia accesible y sin demoras", Gürlek compartió dos objetivos estratégicos fundamentales para el próximo periodo:
Una Turquía sin terrorismo: Eliminar por completo la amenaza terrorista que debilita la democracia y obstaculiza el desarrollo.
Estado de derecho: Establecer un sistema de justicia transparente que garantice de la manera más sólida la libertad de los ciudadanos para buscar justicia.
El ministro Gürlek concluyó su discurso dirigiéndose a los jóvenes:
"Si no pueden ser poderosos en la política, no pueden reflejar sus ideales. El destino de Turquía ha cambiado al barrer y eliminar los vestigios de la tutela."