El sermón del viernes se centró en el grupo Manifest
La Presidencia de Asuntos Religiosos (Diyanet) apuntó al grupo Manifest en el sermón del viernes sin mencionarlo explícitamente.
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La Presidencia de Asuntos Religiosos, en su sermón del viernes, hizo referencia sin nombrarlo al grupo Manifest, sobre el cual se ha abierto una investigación bajo las acusaciones de "actos impúdicos" y "exhibicionismo". En el sermón, se emitieron advertencias contra comportamientos que no se ajustan a los valores de la sociedad dentro del marco de la moral islámica.
"LA CASTIDAD Y EL PUDOR NO DEBEN SER ELIMINADOS"
En la parte correspondiente del sermón, bajo el título "Nuestro Profeta y la Moral Familiar", se llamó la atención sobre los comportamientos que eliminan la castidad y el pudor. Diyanet señaló que actos como el adulterio, que dañan a la sociedad y corrompen a las generaciones, no deben ser legitimados. Además, se advirtió contra la presentación de comportamientos como la desnudez y el exhibicionismo como si fueran una parte normal de la vida.
En el sermón, se destacó que la normalización de hábitos nocivos como el alcohol, el juego y la drogadicción, así como las relaciones distorsionadas y el divorcio, es peligrosa desde una perspectiva social. Diyanet se opuso a la normalización de este tipo de conductas.
"EL ADULTERIO, EL ALCOHOL Y EL JUEGO SON HARAM"
Diyanet, recordando las prohibiciones de la religión islámica sobre estos temas, emitió una advertencia declarando: "El adulterio, el alcohol y el juego son grandes pecados prohibidos por nuestra religión". En el sermón, recordando las claras prohibiciones de Dios al respecto, se incluyeron las palabras: "No os acerquéis al adulterio. Porque es un acto extremadamente feo y un camino muy malo".
¿QUÉ HABÍA SUCEDIDO?
Se había iniciado una investigación contra los miembros del grupo Manifest por la supuesta comisión de los delitos de "actos impúdicos" y "exhibicionismo" debido a imágenes grabadas durante un concierto.
Tras prestar declaración ante el juez de guardia, se impusieron medidas de control judicial y la prohibición de salir del país a los miembros del grupo.
El grupo, compuesto por 6 mujeres jóvenes, se vio obligado a cancelar todos los conciertos de su gira por Turquía tras estos acontecimientos.