Explicación del tribunal sobre la baja condena en el caso del Hotel Isias: "Confiaron en su suerte"
Se ha publicado la sentencia razonada del juicio contra funcionarios públicos por el derrumbe del Hotel Grand Isias en Adıyaman, donde perdieron la vida 72 personas, entre ellas 26 niños que habían llegado desde la RTNC para un torneo de voleibol.
12punto
En el juicio contra funcionarios públicos por el derrumbe del Hotel Grand Isias durante el terremoto, el tribunal condenó a 10 años de prisión al entonces director de Urbanismo, Mehmet Salih Alkayış, al jefe de la Oficina de Licencias, Bilal Balcı, y al ex vicealcalde, Osman Bulut, por el delito de "causar la muerte y lesiones a múltiples personas por imprudencia temeraria".
Por su parte, el entonces director de Urbanismo del municipio de Adıyaman, Yusuf Gül, así como los funcionarios de la unidad de licencias Abdurrahman Karaaslan y Fazlı Karakuş, fueron absueltos.
Según la información de Cengiz Anıl Bölükbaş de T24, el 1.er Tribunal Penal Superior de Adıyaman ha hecho pública la sentencia razonada del caso.
El 1.er Tribunal Penal Superior de Adıyaman justificó el uso del cargo de "imprudencia temeraria" (que conlleva una pena máxima de 22,5 años) en lugar de "dolo eventual" (que permitiría penas similares a las de un delito de "homicidio") basándose en el factor de la "suerte". En la sentencia razonada, se citó la magnitud de los terremotos del 6 de febrero y el hecho de que nunca antes se había producido un sismo de tal magnitud en Adıyaman como prueba a favor de los acusados. El tribunal declaró que, aunque el terremoto era previsible, los acusados pensaron que no ocurriría y confiaron en su suerte. Por estas razones, el tribunal determinó que las acciones de los acusados debían evaluarse bajo el concepto de "imprudencia temeraria".
SE EXPLICARON LAS DIFERENCIAS
En la sentencia razonada, se señaló que la diferencia más clara entre el dolo eventual y el dolo directo es el elemento de conocimiento presente en el dolo directo.
Se indicó que el otro elemento que distingue al dolo eventual del dolo directo es que la realización de los elementos del delito sea "probable". La sentencia razonada afirma: "En tal situación, el autor acepta la ocurrencia del resultado, que no es seguro pero sí muy probable, y lo asume con el pensamiento de 'que pase lo que pase'; no realiza ningún esfuerzo para evitar que el resultado ocurra. En el dolo eventual, aunque se considera probable que el acto cause un resultado definido por la ley, el autor acepta la ocurrencia de dicho resultado".
En la sentencia, donde se subraya que en la imprudencia simple el autor no prevé el resultado previsible, mientras que en la imprudencia temeraria sí lo ha previsto, se declara: "En la imprudencia temeraria, el resultado ocurrido no fue deseado por el autor, aunque este lo previó. De hecho, la peligrosidad de quien actúa confiando únicamente en su suerte o en otros factores, o incluso en su propia habilidad o conocimiento, a pesar de prever el resultado, no puede equipararse a la peligrosidad de quien no pudo preverlo. Quien prevé el resultado está obligado a no realizar la acción que, pase lo que pase, provocará dicho resultado".
LA MAGNITUD DEL TERREMOTO TAMBIÉN FUE DETERMINANTE
La magnitud de los terremotos del 6 de febrero y la ausencia previa de un sismo de tal magnitud en Adıyaman fueron presentadas como justificación para condenar a los funcionarios públicos por "causar la muerte por imprudencia temeraria" en lugar de por "dolo eventual".
En la sentencia, al prestar atención al intervalo de tiempo entre las fechas en que se otorgaron las licencias y los permisos de ocupación del Hotel Isias y los terremotos del 6 de febrero, se afirmó que no se pudo llegar a una conclusión definitiva de que actuaron con dolo eventual.
En la sentencia razonada, se enfatizó que los acusados llevaron a cabo sus acciones esperando que el terremoto, aunque previsible, no ocurriera, o confiando en su suerte. Por este motivo, el tribunal consideró que las acciones de los acusados debían evaluarse dentro del marco de la "imprudencia temeraria".