El refugiado más rico del mundo... La acusación de que "Asad se llevó miles de millones de dólares a Rusia"
Bashar al-Asad abandonó su país tras el colapso del régimen baazista de 61 años. Se ha afirmado que la fortuna total de Asad, quien se dirigió a Rusia, asciende a 135.000 millones de dólares
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Con el fin del régimen baazista de 61 años en Siria, la salida de Bashar al-Asad del país y la fortuna que supuestamente se llevó consigo han causado un gran impacto en la opinión pública internacional.
Mientras el colapso del régimen abre las puertas a una nueva era tras años de guerra civil, el refugio de Asad en Rusia y su fortuna han ocupado un lugar destacado en la prensa mundial.
EL RÉGIMEN BAAZISTA LLEGÓ A SU FIN
El 27 de noviembre de 2024 se convirtió en un punto de inflexión importante en la historia de Siria.
Los grupos opositores liderados por Hayat Tahrir al-Sham (HTS) derrocaron al régimen baazista que gobernaba el país desde hace 61 años, poniendo fin a su mandato. Tras la guerra civil que comenzó en 2011 y provocó la muerte de millones de personas, Bashar al-Asad abandonó el país y se refugió en Rusia.
LA FORTUNA SUSTRAÍDA CAUSA ASOMBRO
La fortuna que supuestamente Asad se llevó consigo se ha convertido en un tema de debate en el ámbito internacional.
Según las afirmaciones del exoficial de inteligencia sirio Khalid Beyye, Asad sustrajo nada menos que 135 mil millones de dólares al huir del país.
Se señala que esta fortuna fue creada con recursos recaudados del pueblo sirio durante años.
La caída del régimen no solo se alimentó de presiones externas, sino también de conflictos internos. Según Khalid Beyye, los enfrentamientos entre los generales pro-rusos y los apoyados por Irán dentro del régimen llevaron al colapso total, especialmente tras la derrota en Alepo.
El desacuerdo que comenzó entre el general Muhammad Safadli y el general leal a Rusia, Suheil al-Hassan, provocó el debilitamiento de las fuerzas del régimen y permitió el avance de los opositores hacia Damasco.
La crisis de confianza de Asad en su propio ejército antes del colapso condujo a la ejecución de 273 altos mandos. Mientras estas ejecuciones aceleraron la desintegración interna del régimen, las fuerzas opositoras dieron el golpe final.
Tras el fin del régimen, la población en Damasco intenta dejar atrás las huellas de la guerra y hacer un nuevo comienzo.