La enfermera que conmocionó a Turquía rompe el silencio: sus palabras duplicaron la indignación
Las declaraciones ante el tribunal de la enfermera acusada de maltratar a un bebé en Kahramanmaraş, provocándole graves problemas de salud, han generado una gran controversia. En un caso que ya había causado una fuerte reacción pública, la acusada aumentó la ira general con sus explicaciones sobre las imágenes.
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La enfermera Hazel Dırık Bağrıyanık, quien se entregó recientemente en una comisaría del distrito de Dinar, en Afyonkarahisar, está acusada de causar discapacidades físicas y mentales a Deniz Esin Bozoklar, a quien presuntamente maltrató cuando el bebé tenía solo 5 días de nacido en Kahramanmaraş.
Bağrıyanık, quien fue enviada a prisión tras su detención, participó en la audiencia ante el 10º Tribunal Penal de Primera Instancia de Kahramanmaraş a través del sistema de videoconferencia SEGBİS.
Durante la audiencia, el juez presentó las imágenes de las cámaras de seguridad en las que se observa a la enfermera intentando golpear al bebé con un tubo de extracción de sangre, tirándole del cabello con las uñas y levantándolo sujetándolo por la piel.
En su defensa ante el tribunal, la enfermera acusada declaró lo siguiente:
“Tenía que extraer sangre a la víctima; el procedimiento que realicé es conforme al protocolo. Como no podíamos encontrar una vía venosa, estábamos extrayendo sangre de esta manera mediante goteo. Actué así para colocar al bebé en posición. No quise golpear al bebé con el tubo de sangre, solo lo toqué”.
“Al ver restos de esparadrapo y algodón de la sábana protectora en la cabeza de la víctima, toqué su cabello para limpiarlo; no tuve intención de hacer daño. Fueron advertencias que hice para extraer la sangre de la víctima, colocarlo en posición y mantener activos los sistemas de alerta de las funciones del paciente; no tuve otro propósito”.
Estas declaraciones de la acusada aumentaron aún más la magnitud de la reacción en las redes sociales y en la sociedad. Bağrıyanık, de quien se informó en las imágenes que golpeó repetidamente la cabeza del bebé y le apretó con fuerza la pierna y la zona abdominal, expresó su arrepentimiento por los hechos y añadió:
“Estoy arrepentida, lo hice en un momento de descuido y por reflejo. Nunca tuve la intención de hacer daño. Definitivamente no hubo intención de apretar; como la superficie de la báscula era resbaladiza y los lados estaban abiertos, el paciente corría riesgo de caerse, fue una acción que realicé para corregir su posición. Debido a que tenía un problema intestinal y defecaba hacia afuera, tenía que apretar esa zona y cerrarla con un tampón por el riesgo de infección; lo hice porque esa zona debía permanecer cerrada. Debido a que el paciente tenía un problema de alimentación congénito, el cirujano pediátrico le había realizado una cirugía para exteriorizar los intestinos”.