La era del 'taxímetro' en las cafeterías: Los pedidos cada media hora y el cobro por mesa generan rechazo
Debido a la alta inflación, las cafeterías y restaurantes están recurriendo a nuevas prácticas. Reglas como la "obligación de pedir" y el "cobro por mesa", que afectan especialmente a los estudiantes universitarios, dificultan la vida social, mientras que los establecimientos justifican estas medidas por el aumento de los costes.
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En este periodo de aumento de la inflación, las cafeterías, especialmente las cercanas a las universidades, han introducido nuevas normas.
APUNTAN ESPECIALMENTE A LOS ESTUDIANTES
Se exige a los clientes realizar un pedido cada media hora, y se imponen restricciones al uso de las mesas a quienes realizan pedidos de bajo importe. Esta práctica está generando un gran rechazo, especialmente entre el sector estudiantil.
COBRAN POR EL USO DE LA MESA
Por otro lado, en algunas cafeterías de lujo han comenzado a generalizarse las prácticas de cobro por mesa. En Estambul, Esmirna y Aydın, si los clientes no piden té o café, se les cobra una tarifa adicional según el tiempo que permanezcan sentados. Por ejemplo, se impide el uso de mesas grandes para pedidos inferiores a 220 liras turcas.
CAFETERÍAS CON 'TAXÍMETRO'
En algunas cafeterías de zonas concurridas, se colocan notas de advertencia en las mesas y quienes no realizan ningún pedido deben pagar entre 20 y 50 liras turcas por cada media hora. Esto ha dado lugar a críticas hacia estas prácticas, calificándolas de "cafeterías que funcionan como un taxímetro".
Los estudiantes se encuentran con estas nuevas prácticas cuando acuden a las cafeterías para estudiar o socializar. La presión por realizar pedidos y los costes adicionales, como el cobro por mesa, dificultan el acceso de los estudiantes a estos locales.
Los establecimientos defienden que el aumento de los costes hace necesarias este tipo de medidas. Se señala que la alta inflación, el aumento de los alquileres, los salarios del personal y la subida de los precios de los insumos han llevado a los negocios a adoptar estas nuevas reglas.
Sin embargo, los clientes expresan que estas prácticas limitan la libertad de socialización y aumentan la presión económica.
¿ES LEGAL?
La legalidad de esta práctica, que es controvertida desde el punto de vista de los derechos del consumidor, aún no ha sido aclarada.