Llegaron los resultados de la encuesta esperada: ¡Los estambulitas no quieren el Canal Estambul! Esta es la razón
Según una investigación de la Agencia de Planificación de Estambul, la gran mayoría de los ciudadanos no desea el Proyecto Canal Estambul. Las razones más importantes son la destrucción de la naturaleza, el riesgo sísmico y la preocupación por la especulación inmobiliaria.
12punto
La Agencia de Planificación de Estambul (İPA), dependiente del Municipio Metropolitano de Estambul (İBB), compartió con la opinión pública los resultados de su encuesta sobre el Proyecto Canal Estambul. En un comunicado realizado a través de las redes sociales, se indicó que se preguntó a los habitantes de Estambul sobre sus opiniones respecto al proyecto.
Según la investigación, el 77.2% de los ciudadanos declaró que no apoya el Proyecto Canal Estambul. Solo un 22.8% ve el proyecto de manera positiva.
DAÑO A LA NATURALEZA, MIEDO A LOS TERREMOTOS Y PREOCUPACIÓN POR LA ESPECULACIÓN
Las razones de quienes se oponen al proyecto son notables. Según los resultados de la investigación:
El 53.8% de los participantes afirmó que el Canal Estambul provocará la destrucción de la naturaleza.
El 39.1% opina que el proyecto aumentará el riesgo de terremotos.
El 31.2% sostuvo que no considera el proyecto como una necesidad, sino que, por el contrario, está planeado para crear nuevas áreas de especulación inmobiliaria en la ciudad.
İPA: SE DEBE ESCUCHAR LA VOZ DEL PUEBLO
Las autoridades de la Agencia de Planificación de Estambul, en su declaración, señalaron: “En proyectos como el Canal Estambul, que afectarán radicalmente el futuro de Estambul, la voluntad del pueblo debe ser tomada en cuenta obligatoriamente”. La İPA, destacando el principio de democracia participativa, reiteró que las decisiones relacionadas con la ciudad deben tomarse de manera transparente y con la participación de la ciudadanía.
EL İBB YA SE HABÍA OPUESTO ANTERIORMENTE
El Municipio Metropolitano de Estambul ya se había opuesto en el pasado al Proyecto Canal Estambul y lo había calificado como una “traición a Estambul”. El İBB, que advirtió sobre los impactos ambientales, sociales y económicos del proyecto, sostuvo que las opiniones de científicos y urbanistas fueron ignoradas.