Había falsificado sus firmas: Sentencia contra el contable que estafó a Aziz Yıldırım y a su hija

Se ha dictado sentencia contra Murat E., el contable que malversó 765.000 liras turcas tras falsificar las firmas del expresidente del Fenerbahçe, Aziz Yıldırım, y de su hija, Gülşah Yıldırım Gordi.

12punto

Murat E., quien trabajaba como contable en la empresa naviera de Aziz Yıldırım, había malversado 765.000 liras turcas mediante órdenes bancarias falsas, imitando las firmas de Yıldırım y de su hija, Gülşah Yıldırım Gordi.

Se celebró la audiencia de sentencia del caso contra Murat E., para quien se solicitaba una pena de hasta 13 años de prisión.

Según informa Sabah, en su dictamen, el fiscal señaló que Murat E. fue el responsable de contabilidad en la empresa de la familia Yıldırım durante 20 años y que abandonó su puesto en 2022 sin previo aviso. Al examinar los registros de la empresa, se informó que el acusado dio instrucciones a los bancos para retirar dinero en nombre de Aziz Yıldırım y Gülşah Yıldırım Gordi, retirando 765.000 liras, cantidad que no gastó en la empresa ni entregó a la familia Yıldırım.

"HABÍA CONFIANZA, NO LLEVÁBAMOS DOCUMENTACIÓN"

En el dictamen se relató que Murat E. afirmó que retiraba dinero siguiendo las instrucciones de la familia Yıldırım y que lo entregaba a ellos o a los lugares que ellos indicaban, pero que no guardaban documentos porque la relación se basaba en la confianza. Asimismo, se registró que el acusado alegó que no falsificó firmas y que se le acusaba falsamente por haber dejado el trabajo sin avisar.

SE RECORDÓ EL INFORME PERICIAL

En el dictamen, donde se indicó que como resultado del examen pericial realizado a los registros de la empresa se determinó que el acusado malversó 765.000 liras, se señaló que retiró dinero de los bancos en diferentes fechas falsificando firmas y que, en lugar de entregarlo a la empresa, se lo quedó para sí mismo. Se solicitó su condena.

TANTO PENA DE PRISIÓN COMO MULTA

El tribunal condenó a Murat E. a un total de 8 años y 9 meses de prisión y a una multa judicial de 1.295.000 liras por los delitos de "estafa mediante el uso de sistemas informáticos, bancos o instituciones de crédito como medio" y "falsificación de documentos privados". El tribunal, al señalar que no se formó la convicción de que el acusado no volvería a cometer delitos, no aplicó ninguna reducción de la pena.