Informe de la OCDE sobre el soborno en Turquía: 'Solo se han aplicado 10 de las 71 recomendaciones'

El Grupo de Trabajo sobre Cohecho en las Transacciones Comerciales Internacionales de la OCDE ha publicado su informe de seguimiento de la Fase 4 sobre el cumplimiento de Turquía de la Convención contra el Soborno.

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El Grupo de Trabajo sobre Cohecho en las Transacciones Comerciales Internacionales, que opera bajo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ha publicado su informe de seguimiento de la Fase 4, en el que examina el cumplimiento de Turquía de la Convención contra el Soborno. Según el informe, analizado por la periodista Çiğdem Toker en su columna en T24, Turquía solo ha logrado implementar plenamente 10 de las 71 recomendaciones críticas que se le presentaron. La incapacidad de Turquía para aplicar sus leyes contra el soborno se describe en el informe como un "pésimo historial de aplicación", mientras que la OCDE advirtió a las empresas internacionales que deben "ejercer la debida diligencia y aumentar sus análisis de riesgo" al hacer negocios con firmas turcas.

En los 26 años transcurridos desde la firma de la convención en el año 2000, la falta de resultados en el procesamiento judicial de las denuncias de soborno y la falta de respuesta a las demandas de reformas para garantizar la independencia judicial han sido las mayores fuentes de preocupación del informe.

EN 26 AÑOS, 23 DENUNCIAS DE SOBORNO EXTRANJERO Y CERO CONDENAS

El informe presenta el balance judicial de las 23 principales denuncias de soborno extranjero registradas desde que Turquía se adhirió a la convención, revelando el siguiente panorama alarmante:

En 15 casos, que representan casi dos tercios de las denuncias, ni siquiera se inició una investigación legal.

De los casos considerados dignos de investigación, 6 fueron cerrados sin que se presentara ninguna acusación, mientras que los 2 casos que llegaron a los tribunales terminaron en absolución.

En más de un cuarto de siglo, no se ha dictado ni una sola sentencia condenatoria por el delito de soborno extranjero en Turquía.

Conclusión de la OCDE: "Es una fuente de gran preocupación que Turquía no haya podido demostrar al Grupo de Trabajo que realiza esfuerzos suficientes para investigar y procesar las denuncias reales de soborno extranjero".

ESTAS SON LAS RECOMENDACIONES MÁS DESTACADAS QUE NO SE HAN APLICADO

El informe señala que, en lugar de mejorar el entorno de lucha contra el soborno y la corrupción, Turquía ha optado por dejar las recomendaciones en suspenso. Entre las 49 recomendaciones en las que no se ha tomado ninguna medida, destacan las siguientes demandas de reforma:

Con el fin de liberar al Consejo de Jueces y Fiscales (HSK) de la influencia del poder ejecutivo y político, se ignoraron las recomendaciones insistentes de que el Ministro de Justicia y el Viceministro no formen parte del consejo.

La demanda de que se apliquen efectivamente la constitución y las leyes relativas a la libertad de prensa para que las denuncias de corrupción puedan ser escritas y reportadas libremente, sin censura, no ha recibido respuesta.

Aún no se ha creado un escudo de protección legal para las personas, tanto en el sector público como en el privado, que denuncien ante las autoridades competentes los casos de soborno y corrupción de los que sean testigos.

No se han establecido mecanismos de incentivos legales para alentar a las empresas a informar voluntariamente a las autoridades judiciales sobre los casos de soborno extranjero que ocurran dentro de sus propias estructuras.

TURQUÍA NO ENVIÓ EL INFORME DE ACTUALIZACIÓN Y LA OCDE EMITIÓ UNA ADVERTENCIA DE "DEBIDA DILIGENCIA"

Turquía no ha transmitido a la OCDE la actualización que debía realizar sobre sus acciones contra el soborno en el marco del proceso de seguimiento de dos años.

Ante esta situación, el Grupo de Trabajo de la OCDE ha dado un paso excepcional al publicar una advertencia de "debida diligencia" dirigida a empresas multinacionales, socios comerciales y bancos de desarrollo que hacen negocios o planean hacerlos con Turquía. Esta advertencia implica la aplicación de procesos de auditoría y análisis de riesgos mucho más estrictos en los acuerdos comerciales que se realicen con empresas turcas en los mercados internacionales.