La representante Ayşe Barım comparecerá hoy ante el juez: se enfrenta a una pena de hasta 30 años de prisión

La representante Ayşe Barım, acusada de dirigir las protestas del Parque Gezi, está siendo juzgada por el cargo de "complicidad en el intento de derrocar al gobierno". Se solicita para ella una pena de prisión de entre 22 años y 6 meses y 30 años.

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La representante Ayşe Barım, acusada de "complicidad en el intento de derrocar al Gobierno de la República de Turquía" durante las protestas del Parque Gezi, comparecerá por primera vez ante el juez. El caso se verá hoy en el 26º Tribunal Superior Penal de Estambul.

Barım fue detenida el 27 de enero tras ser acusada de desempeñar un papel en la coordinación de las protestas. En la acusación preparada por la Fiscalía General de Estambul y aceptada por el tribunal, se solicita para Barım una pena de prisión de entre 22 años y 6 meses y 30 años.

Según las alegaciones del expediente de la fiscalía, se sostiene que Barım "organizó a artistas durante el proceso de Gezi, dirigió a la opinión pública a través de los medios de comunicación y contribuyó a la organización de las protestas".

EN PRISIÓN CON GRAVES PROBLEMAS DE SALUD

Ayşe Barım, quien padece 9 problemas de salud distintos, principalmente cardíacos y cerebrales, se enfrenta a una situación de salud que pone en peligro su vida en prisión. Se ha informado que ha sufrido desmayos en repetidas ocasiones durante los últimos 6 meses.

Sus abogados presentaron dos solicitudes de libertad por motivos de salud los días 20 y 30 de mayo. Sin embargo, el tribunal rechazó estas peticiones. Tras un nuevo desmayo en su celda el 5 de junio, sus abogados recurrieron nuevamente al tribunal el 11 de junio solicitando su liberación urgente debido al "riesgo de muerte súbita". No obstante, esta solicitud tampoco fue aceptada.

El tribunal decidió trasladar a Barım al Hospital Municipal Başakşehir Çam ve Sakura para un examen detallado de su estado. Un informe médico elaborado el 2 de julio por un comité de 9 especialistas reveló que la permanencia de Barım en prisión amenaza gravemente su vida. El informe indica que existe riesgo de muerte súbita si no se le implanta un marcapasos permanente; además, a pesar de los dos stents colocados anteriormente en su cerebro, se ha formado un nuevo aneurisma que, debido a su ubicación, no puede ser intervenido en este momento. Se señaló que, en caso de ruptura, existe riesgo de hemorragia cerebral, parálisis o muerte.

Tras este informe crítico, sus abogados han solicitado nuevamente al tribunal que se dicte una orden de libertad sin esperar al informe del Instituto de Medicina Forense. En la petición, se advierte que, de no producirse la liberación, las posibles consecuencias fatales serán responsabilidad de la administración penitenciaria y del tribunal.