Nueva medida de seguridad de Turquía: la supuesta creación de una zona de amortiguamiento en Irán
Ante la posibilidad de un colapso inesperado del régimen en Irán, Turquía está evaluando planes para establecer una zona de amortiguamiento justo al otro lado de la frontera para hacer frente a una posible oleada migratoria. Las medidas militares y diplomáticas que se adoptarán en una sesión a puerta cerrada fueron evaluadas en detalle.
12punto
Ante un posible cambio de régimen o inestabilidad, se han puesto sobre la mesa escenarios integrales contra un movimiento migratorio repentino desde Irán hacia Turquía. En una sesión secreta celebrada en la Gran Asamblea Nacional de Turquía (TBMM), funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores compartieron con los diputados los preparativos en los que se trabaja para fortalecer la seguridad fronteriza de Turquía.
Según la información transmitida en la reunión, Turquía está preparando varios planes alternativos para no enfrentarse a una posible oleada migratoria en la frontera. La principal de estas estrategias es el establecimiento de una zona de amortiguamiento en las partes del territorio iraní cercanas a la frontera turca. Un funcionario de las fuentes que asistieron a la sesión calificó este plan directamente como una "zona de amortiguamiento". Otra fuente señaló que, "aunque no se utilice tal término, se están evaluando todo tipo de medidas fuera de la frontera".
Según lo relatado por algunos participantes, cuando surja la posibilidad de una afluencia de inmigrantes, la prioridad será tomar todas las medidas necesarias en el lado iraní. Una de las fuentes resumió el enfoque sobre este tema con las siguientes palabras: "En esencia, creemos que, en caso de una posibilidad de migración, se debe hacer todo lo necesario en el lado iraní para garantizar que quienes vengan permanezcan en la frontera".
MEDIDAS DE SEGURIDAD FRONTERIZA DE ALTO NIVEL
Turquía ha maximizado las soluciones tecnológicas para aumentar la seguridad en la línea fronteriza de 560 kilómetros que comparte con Irán. Según los datos del Ministerio de Defensa Nacional, hasta la fecha se han construido 380 kilómetros de muro de hormigón modular y 553 kilómetros de zanjas. Además, se han instalado numerosas torres electroópticas y redes de vigilancia a lo largo de la frontera.
La línea fronteriza se mantiene bajo vigilancia las 24 horas del día con vehículos aéreos no tripulados y aviones de reconocimiento. Las autoridades turcas siguen de cerca los acontecimientos internos y la atmósfera política en Irán momento a momento. Aunque las protestas que comenzaron con el empeoramiento de las condiciones económicas en Teherán han sido reprimidas por el momento, se evalúa que una nueva crisis que pueda surgir en la región y un esperado ataque de EE. UU. podrían sacudir seriamente al régimen en Irán.
Ankara mantiene sus preparativos al más alto nivel ante la posibilidad de una oleada migratoria masiva como resultado de tales acontecimientos repentinos. En cualquier situación caótica, el objetivo es evitar que el movimiento migratorio llegue al territorio nacional.
Mientras que los pasos que Turquía podría dar más allá de la frontera se aclararán en los próximos días, se señala que los planes de seguridad en la región se están abordando de manera multidimensional.