El pronunciamiento del TKP sobre 'política exterior e intereses nacionales': 'Así es como se defienden'

El Partido Comunista de Turquía (TKP), tras convocar una protesta frente al Ministerio de Asuntos Exteriores para exigir la retirada de la firma de un comunicado que culpaba a Irán al tiempo que blanqueaba la agresividad de Estados Unidos e Israel en la región, publicó una declaración señalando que la política exterior de Turquía sirve a los intereses de la clase dominante.

12punto

En la declaración firmada por el Comité Central del TKP, en la que se señala que se intenta establecer la seguridad del orden de los holdings bajo el pretexto de la defensa de los intereses nacionales, se afirma que los verdaderos responsables de la firma de comunicados que culpan a Irán son los grandes holdings, cuyos intereses determinan la política exterior.

En la declaración, los intereses del pueblo se enumeran como: salir de la OTAN, confiscar las bases extranjeras, expulsar a los soldados extranjeros, retirar a los soldados de las operaciones en el extranjero y declarar una política de seguridad basada en el pueblo.

En la declaración titulada “Así es como se defienden los intereses nacionales”, se incluyeron las siguientes expresiones: “Lo decimos una vez más: un orden social construido sobre los intereses descarados de una pequeña minoría es una amenaza para la seguridad del país y del pueblo. Si mañana esas potencias imperialistas, por las que hoy se hacen mil piruetas para cooperar, abren uno de sus siniestros expedientes sobre este país y meten a Turquía en una lucha por su existencia, y si junto con los invasores también se acaba con los defensores incansables de este orden social, que nadie se ofenda ni se moleste. Sin duda, lo mejor es que nuestro pueblo trabajador se sacuda a estos parásitos antes de tal agresión abierta y encamine a nuestro país hacia la igualdad, la prosperidad y la seguridad”.

El texto completo de la declaración realizada por el TKP es el siguiente:

“Lo que guía la política exterior turca no son los intereses “nacionales” ni las preferencias personales del gobierno o del ministro. Nuestra política exterior se determina de acuerdo con las necesidades de los grandes holdings, que son los únicos ganadores del sistema social que deja a millones de nuestros ciudadanos en la pobreza y la carencia en el interior.

Los verdaderos responsables de la firma de comunicados que culpan a la vecina Irán, que está siendo atacada por el bandido imperialista EE. UU. y el masacrador sionista Israel, son estos holdings.

Estos holdings quieren hacer negocios con Israel, estos holdings piden préstamos a los parásitos jeques del Golfo, estos holdings quieren expandirse, estos holdings quieren la guerra, quieren producir y vender armas, estos holdings quieren que la OTAN se instale hasta en nuestras células, estos holdings quieren mano de obra barata, estos holdings quieren ver a los sindicalistas y periodistas detenidos.

Los holdings quieren, los gobiernos hacen. Los gobiernos y los políticos también se convierten en holdings, y todos juntos, gritando patria, nación y Sakarya, llevan a nuestro país al borde del abismo.

¡Ya basta!

¡Ya basta de engañar a este pueblo en nombre de los intereses nacionales y la seguridad!

La pertenencia a la OTAN no protege a nuestro país ni a nuestro pueblo. Al contrario, la pertenencia a la OTAN arrastra a nuestro país y a nuestro pueblo hacia la guerra.

Ha quedado claro en la guerra que se está librando hoy que la OTAN y EE. UU. no garantizan, ni pueden garantizar, la seguridad de nadie en una guerra. Los cuentos de miedo como “si no fuéramos miembros de la OTAN, EE. UU. nos atacaría” o “si no fuéramos miembros de la OTAN, Rusia nos devoraría” son argumentos que los farsantes pro-OTAN llevan años cocinando y poniéndonos delante.

Si EE. UU. nos va a atacar, ¿por qué lo dejamos entrar en nuestro país? ¿Para que dé un golpe de Estado como el 12 de marzo, el 12 de septiembre o el 15 de julio? ¿Para que cree el caos con asesinatos, masacres y todo tipo de provocaciones? ¿Para que acceda fácilmente a todo tipo de información perteneciente al país y fiche a nuestros ciudadanos?

Si existe la posibilidad de una guerra con Rusia, ¿por qué abrimos las bases de nuestro país a la OTAN y a EE. UU., y por qué permitimos que se almacenen armas nucleares en una de ellas? ¿Para que seamos un objetivo directo cuando haya una tensión entre EE. UU. y Rusia?

Esto no es la seguridad de nuestro país ni de nuestro pueblo. Esto es la seguridad del orden de los holdings. No engañen a nadie.

La injusticia interna impone una política exterior pro-OTAN y pro-estadounidense en el exterior.

Miren el estado de Turquía y Grecia, dos países que, si se libraran de los explotadores que los dirigen, construirían un puente de amistad y hermandad en el Egeo. Han entrado en una carrera por ver quién complace más a EE. UU. y compiten entre sí. Si les preguntas, todos hablan de “interés nacional”.

Si miramos a Chipre, veremos de quién es el interés. Bases británicas en el sur, preparativos para entrar en la OTAN, agentes israelíes campando a sus anchas, casinos, prostitución y tráfico de drogas en el norte, todo tipo de corrupción y crimen. ¡Es una carrera por ver cómo hundimos una pequeña isla!

¿Saben cómo se defienden los intereses nacionales?

Ante todo, librándose de quienes ensombrecen el nombre de la nación. Es la mayor vergüenza de este país que, mientras decenas de millones de nuestros ciudadanos luchan contra la pobreza, el uno por ciento de la población se enriquezca constantemente. Punto.

Si nos libramos de esta vergüenza, nos libraremos de una política exterior y una arquitectura de seguridad basadas en la cooperación con tiranos que pisotean nuestra soberanía e independencia. Nos libraremos de la preocupación por complacer a EE. UU., de los acuerdos a puerta cerrada con Israel y de verter los recursos de nuestro país en una espiral de “armamentismo” que no sirve para nada.

Lo repetimos: esta política exterior sirve a la clase dominante de Turquía, no a los ciudadanos.

El interés de nuestro pueblo es salir de la OTAN.

El interés de nuestro pueblo es confiscar todas las bases extranjeras.

El interés de nuestro pueblo es expulsar a todos los soldados extranjeros.

El interés de nuestro pueblo es retirar a nuestros soldados de las operaciones en el extranjero.

El interés de nuestro pueblo es declarar una política de seguridad basada en el pueblo.

El interés de nuestro pueblo es la rápida nacionalización de los sectores estratégicos para la soberanía, la independencia y la seguridad del país, como la energía, la industria armamentística, la minería, la alimentación y, progresivamente, todos los sectores básicos.

El interés de nuestro pueblo es la creación de una estrategia y una estructura basadas en una defensa nacional que derrote a los invasores en un mundo donde las ocupaciones y las intervenciones militares se han normalizado.

Lo decimos una vez más: un orden social construido sobre los intereses descarados de una pequeña minoría es una amenaza para la seguridad del país y del pueblo.

Si mañana esas potencias imperialistas, por las que hoy se hacen mil piruetas para cooperar, abren uno de sus siniestros expedientes sobre este país y meten a Turquía en una lucha por su existencia, y si junto con los invasores también se acaba con los defensores incansables de este orden social, que nadie se ofenda ni se moleste.

Sin duda, lo mejor es que nuestro pueblo trabajador se sacuda a estos parásitos antes de tal agresión abierta y encamine a nuestro país hacia la igualdad, la prosperidad y la seguridad.”