Protesta contra el proyecto ÇEDES en Datça: 'Es un paso extremadamente peligroso'

La delegación de Eğitim Sen en Datça expresó su rechazo al protocolo ÇEDES y emitió una declaración al respecto. En el comunicado, se señaló que el protocolo contraviene los artículos 42 y 128 de la Constitución. Seyran Sakarya, representante de Eğitim Sen en Datça, declaró: "El proyecto ÇEDES que se ha puesto en marcha es un paso extremadamente peligroso que amenaza tanto el futuro de nuestros estudiantes como el objetivo de una sociedad igualitaria, libre, laica y que vive en paz".

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En el distrito de Datça, en Muğla, los miembros de Eğitim Sen distribuyeron folletos a los ciudadanos en contra de la entrada de imanes en las escuelas a través del proyecto "Soy sensible a mi entorno, protejo mis valores" (ÇEDES).

'EXTREMADAMENTE PELIGROSO...'

Según la información publicada en BirGün Ege, la representante de Eğitim Sen en Datça, Seyran Sakarya, afirmó que, mientras no se ofrecen soluciones a los numerosos problemas que enfrenta la educación, cada día se implementa una nueva medida en el camino hacia la islamización.

Sakarya declaró: "Los pasos hacia la islamización que el gobierno del AKP ha puesto en marcha, ignorando los principios más fundamentales de la ciencia educativa y los procesos de desarrollo de los estudiantes, han comenzado a ejercer una intensa presión psicológica sobre los alumnos y sus padres. El proyecto ÇEDES que se ha puesto en marcha es un paso extremadamente peligroso que amenaza tanto el futuro de nuestros estudiantes como el objetivo de una sociedad igualitaria, libre, laica y que vive en paz".

"CONTRARIO AL ARTÍCULO 128 DE LA CONSTITUCIÓN"

Destacando que el proyecto ÇEDES, iniciado como una prueba piloto a pesar de las objeciones de la opinión pública, se ha extendido a todo el país y que la participación en las actividades se ha convertido en una imposición, Sakarya señaló: "ÇEDES no pone en el centro los principios de que la educación sea laica, científica y organizada según las necesidades pedagógicas, sino los valores religiosos y espirituales. En este sentido, es claramente contrario a la disposición del artículo 42 de la Constitución que establece que 'la educación debe ser laica y científica'. Con este protocolo, la enseñanza ha dejado de ser un proceso científico impartido en las escuelas por docentes con formación pedagógica, y se ha otorgado autoridad a imanes, predicadores y diversos funcionarios religiosos, entre otros, para dar clases a los estudiantes en las escuelas e incluso en entornos fuera de ellas. Esta situación también es contraria al artículo 128 de la Constitución", afirmó.

Finalmente, Sakarya expresó lo siguiente:

"Lo que necesitan nuestras escuelas y nuestros estudiantes no son imanes ni funcionarios religiosos, sino más docentes, aulas adecuadas para la enseñanza, laboratorios equipados con tecnología, gimnasios y talleres de arte. El ministerio, que considera excesivo proporcionar una comida gratuita en las escuelas a nuestros estudiantes que se enfrentan a la pobreza e incluso al hambre debido a las políticas económicas que mantiene el gobierno, debe dejar de intentar ocultar las crudas realidades con valores religiosos y espirituales".