Şamil Tayyar, del AKP, reacciona ante esa medida: 'El Estado no le tiende trampas a sus ciudadanos'

Mientras se intensifican los controles de tráfico antes de la Fiesta del Sacrificio, el ex diputado del AKP, Şamil Tayyar, ha criticado la controvertida medida de instalar radares cada 30 kilómetros.

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Queda poco tiempo para la Fiesta del Sacrificio. El ministro del Interior, Ali Yerlikaya, había anunciado nuevas medidas para prevenir la pérdida de vidas en accidentes de tráfico durante las vacaciones festivas.

Entre las decisiones anunciadas por Yerlikaya, la implementación de radares cada 30 kilómetros ha dividido las opiniones de los conductores.

El ex diputado del AKP, Şamil Tayyar, reaccionó ante la polémica normativa. Tayyar argumentó que las medidas a implementar no pueden justificarse con el objetivo de prevenir la pérdida de vidas y declaró: 'El Estado no le tiende trampas a sus ciudadanos'.

La declaración completa de Şamil Tayyar es la siguiente:

"Una nueva reacción social parece ser candidata a trastocar la lista de problemas prioritarios.

Los radares apoyados por inteligencia artificial y colocados a intervalos específicos en cada ruta, junto con los controles exagerados que llegan hasta los tractores en los caminos rurales, recuerdan más a una movilización de recaudación que a un control de tráfico.

La ira social aumenta día tras día.

"NO SE PUEDE EXPLICAR CON LA PREVENCIÓN DE PÉRDIDA DE VIDAS"

Porque establecer un límite de velocidad de 50 km/h en carreteras de doble carril, colocar radares cada 30 km, convertir las circunvalaciones y autopistas en campos de radares, e incluso entrar en los caminos rurales, no puede explicarse con el objetivo de 'prevenir la pérdida de vidas'.

Lo mismo ocurre con la densidad de radares en las arterias principales donde el tráfico llega a detenerse por la congestión.

El control en el tráfico es, sin duda, muy importante.

"EL ESTADO NO LE TIENDE TRAMPAS A SUS CIUDADANOS"

El objetivo principal de la sanción debe ser de carácter 'preventivo', y no basarse en la astucia de 'cómo puedo imponer una multa'. El Estado no le tiende trampas a sus ciudadanos".