El debate sobre el impuesto contra terremotos vuelve a la agenda

La insuficiencia de los preparativos ante terremotos en Turquía hace cuestionar el destino de los impuestos recaudados para este fin.

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El impuesto especial de comunicación, introducido tras los terremotos de 1999 y conocido como "impuesto contra terremotos", se convirtió en permanente con el paso de los años. Este impuesto se aplica mediante una deducción del 10 por ciento sobre los servicios de telefonía móvil, telefonía fija, internet y televisión.

A partir de 2025, se han recaudado un total de 145 mil millones de liras gracias a este impuesto.

Según los datos del Ministerio de Hacienda, se espera que en 2025 el impuesto especial de comunicación genere unos ingresos de 45.1 mil millones de liras. Sin embargo, existen interrogantes en la opinión pública sobre en qué se gasta este dinero. El ministro de Hacienda, Mehmet Şimşek, señala que los impuestos se transfieren al presupuesto general y no se destinan a una partida de gasto específica.

Tras los terremotos del 6 de febrero de 2023, se creó el Fondo de Reconstrucción tras Desastres. Este fondo se estableció con el objetivo de financiar las obras de reconstrucción e infraestructura posteriores a los desastres. No existe información detallada sobre los gastos del fondo.

Mientras que el presupuesto de 2025 del Ministerio de Medio Ambiente, Urbanización y Cambio Climático se fijó en 219.2 mil millones de liras, el presupuesto asignado a la AFAD destaca con 266.9 mil millones de liras.

En Turquía, los gastos realizados después de los desastres reciben más recursos que los preparativos previos a los mismos.