La nueva normativa en la Policía enfrenta a los directores con el Ministerio

La nueva normativa del Ministerio del Interior, que permite el nombramiento de comisarios de policía de primera clase como jefes de policía de distrito, ha provocado tensiones en la Dirección General de Seguridad. Los jefes de policía provinciales han expresado su rechazo, señalando que este cambio podría generar problemas jerárquicos.

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El Ministerio del Interior ha llegado a la fase final de una nueva normativa que cambiará radicalmente la estructura de la organización policial. Con esta regulación, a partir de ahora se nombrarán comisarios de primera clase para las jefaturas de policía de distrito en toda Turquía. Estos cargos solían ser ocupados anteriormente por comisarios de segunda clase o inspectores de policía.

PREOCUPACIONES DE LOS JEFES DE POLICÍA PROVINCIALES

Según informa Son TV, la reacción más dura ante la nueva normativa provino de los actuales jefes de policía provinciales. Un alto mando policial provincial, que prefirió mantener el anonimato, señaló que la normativa podría causar una crisis sobre el terreno. El director, quien alegó que el Ministerio ha llevado a cabo este proceso a puerta cerrada, afirmó: “No se consultó a ninguno de los cuadros directivos de la organización al realizar una reforma tan radical”. Expresó que muchos jefes de policía provinciales y directores generales que han servido en ciudades como Estambul, Ankara, Diyarbakır y Gaziantep han sido excluidos del proceso.

PROBLEMAS JERÁRQUICOS Y DEBILIDAD EN LA COORDINACIÓN

La nueva estructura permite que los jefes de distrito ocupen cargos con el mismo rango que el jefe provincial. Esta situación podría derivar en graves problemas de coordinación, especialmente durante incidentes sociales en las grandes ciudades. El mismo alto mando policial expresó sus preocupaciones preguntando: “¿Qué pasará si ocurren incidentes simultáneos en 8 o 10 distritos de Estambul o Ankara? ¿Tomará cada jefe de distrito sus propias decisiones?”. Asimismo, subrayó que temas como a qué director estará subordinada la unidad de antidisturbios y la autoridad del jefe provincial para movilizar fuerzas siguen siendo inciertos.