El sector automotriz alemán, en grave riesgo debido a las regulaciones de Bruselas

La industria automotriz alemana se está orientando hacia el extranjero debido al aumento de los costes y a las estrictas políticas regulatorias de la Unión Europea. Este desarrollo aumenta la preocupación de que el sector pueda sufrir pérdidas permanentes de empleo e inversión en el país.

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La presidenta de la Asociación Alemana de la Industria Automotriz (VDA), Hildegard Müller, subrayó los graves problemas a los que se enfrenta el sector durante su encuentro anual con la prensa celebrado en Berlín.

Müller, quien destacó que el entorno de inversión en Alemania y en toda Europa se ha deteriorado rápidamente en los últimos tiempos, señaló que esto afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas automotrices.

"Lo que estamos viviendo no es solo un declive industrial, sino una clara señal de que Alemania se enfrenta a una gran crisis económica", afirmó Müller. Al indicar que las condiciones actuales están empujando a numerosos fabricantes de automóviles tanto a trasladar sus inversiones al extranjero como a desistir de nuevos proyectos en la Unión Europea, Müller advirtió que esta tendencia podría tener consecuencias graves para la prosperidad económica y la estabilidad social de Alemania.

LAS INVERSIONES SE DESPLAZAN AL EXTRANJERO

Refiriéndose a una encuesta reciente realizada entre los miembros de la VDA, Müller informó que el 72% de las empresas que planeaban invertir en Alemania han suspendido, cancelado o redirigido dichos planes a otros países. Mientras que el 28% de las empresas planea trasladar directamente sus operaciones al extranjero, el 19% está renunciando por completo a sus proyectos; por su parte, el 25% declara haber pospuesto sus inversiones debido a la incertidumbre persistente.

Müller, al afirmar que estas presiones económicas también están reduciendo significativamente el empleo dentro del país, señaló que casi la mitad de las empresas ya han disminuido su número de empleados en Alemania, mientras que, por el contrario, han optado por aumentar su personal en el extranjero.

CRÍTICAS A BRUSELAS POR ESTAR "DESCONECTADA DE LA REALIDAD"

Hildegard Müller expresó sus críticas hacia la Comisión Europea con franqueza. Al argumentar que los responsables de la toma de decisiones en Bruselas a menudo ignoran las dinámicas internas del sector, Müller dijo: "A menudo nos encontramos con un estado de negación de la realidad y de ilusión entre los responsables de la toma de decisiones en Bruselas. Sin poder económico, Europa no tendrá peso en el ámbito internacional. Sin embargo, la Comisión Europea aún no ha interiorizado esta realidad".

Señaló que países como Estados Unidos y China han ganado ventaja frente a Europa gracias a enfoques más flexibles y están compitiendo por el liderazgo en la industria automotriz. Al mencionar que la rigidez del plan de la UE para prohibir la venta de vehículos con motores de combustión interna para 2035 también genera interrogantes en el sector, Müller enfatizó que estos planes no deberían limitarse a promesas sobre el papel.

Se observó que en su discurso, Müller incluyó las siguientes declaraciones: "Apuntar a una reducción del 90% en las normas de emisiones y vincular esto a nuevas condiciones y requisitos complejos no proporciona ningún alivio al sector y, además, destruye la seguridad en la planificación. La libertad tecnológica no solo debe prometerse, sino ponerse en práctica".

"ES NECESARIO UN CAMBIO DE MENTALIDAD PARA SALIR DE ESTO"

Al afirmar que la pérdida de un entorno de debate constructivo ha jugado un papel importante en el bloqueo de una reforma integral en el sector, Müller expresó que los malentendidos deliberados difundidos en las redes sociales y los conflictos de intereses políticos dificultan los pasos hacia la mejora.

Müller subrayó que son necesarios movimientos decididos e innovadores para el futuro del sector, utilizando las siguientes palabras: "La táctica del malentendido deliberado, que es una herramienta de los populistas, ahora se alimenta de los algoritmos de las redes sociales y crea un bloqueo frente a las reformas. Sin un cambio de mentalidad y valentía para tomar decisiones, no es posible salir de esta crisis".

Al indicar que confía en la capacidad de innovación de la industria automotriz alemana, Müller destacó que, con unas PYMES fuertes y una mano de obra cualificada, están en condiciones de establecer estándares a escala global. Sin embargo, añadió que para ello es necesario eliminar la "desconfianza creada por las regulaciones excesivas" y priorizar incentivos más orientados al mercado.