La fábrica de Stellantis en Poissy dirá adiós a la producción automotriz en 2028
La producción de automóviles cesará en la planta de Stellantis en Poissy, Francia, una de las instalaciones automotrices más importantes de Europa; la empresa está trasladando la producción hacia sectores de componentes y reciclaje.
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La gran fábrica automotriz que ha operado durante muchos años en la ciudad francesa de Poissy, y que en el pasado albergó a gigantes como Ford, Chrysler y Peugeot, se encuentra en un profundo proceso de transformación. El grupo Stellantis ha anunciado su decisión de detener por completo las actividades de ensamblaje de automóviles en la planta a partir de 2028. Detrás de este cambio se encuentra una contracción significativa en el mercado automotriz europeo y un exceso de producción.
La planta, que cuenta con una capacidad anual de 500 mil vehículos, se había convertido históricamente en uno de los símbolos de la región y de la marca. Sin embargo, en el último comunicado emitido por la dirección de la empresa, se afirmó que la contracción de aproximadamente el 20 por ciento en las condiciones del mercado y el problema de "exceso de capacidad" en el sector hicieron necesario este paso radical.
A partir de 2028, ya no se ensamblarán automóviles en la fábrica de Poissy. En su lugar, la instalación albergará operaciones de producción de componentes y reciclaje. El procesamiento de vehículos usados y la fabricación de piezas de carrocería pasarán a primer plano.
NUEVA INVERSIÓN CON OBJETIVO DE ECONOMÍA CIRCULAR
Stellantis, al señalar que la planta no cerrará sus puertas por completo, anunció que realizará una inversión de aproximadamente 100 millones de euros. Con esta inversión, la fábrica asumirá un nuevo rol centrado en la economía circular y la producción sostenible. Se busca generar beneficios ambientales mediante la evaluación de automóviles usados y la producción de piezas. Este cambio estratégico se considera un indicador de que la empresa no solo está transformando su producción, sino también su modelo de negocio.
EL FUTURO DE LOS EMPLEADOS ES INCIERTO
Los planes de transformación que se implementarán en la fábrica también traen consigo serias preocupaciones en términos de empleo. En la primera etapa, se espera que alrededor de 600 empleados sean despedidos mediante salidas voluntarias o jubilaciones. Sin embargo, los sindicatos están preocupados por el futuro tanto de los 1900 trabajadores a tiempo completo como del personal que trabaja en los proveedores.
Los representantes sindicales señalan que la fábrica tendrá una capacidad de empleo máxima de 300 personas después de la transformación, destacando que la gran mayoría de los empleados actuales corren el riesgo de perder sus puestos de trabajo. Por esta razón, se advierte que podrían producirse huelgas en las próximas semanas.
Las nuevas inversiones y este cambio radical en la función de la fábrica marcarán el inicio de una nueva era en el ecosistema automotriz de Poissy. Tanto la región como el sector seguirán de cerca los impactos sociales y económicos de esta transición.