Las 9 reglas de oro para reducir sus facturas de gas natural

Con el aumento de las nevadas, se sube la temperatura de las calderas. Las recomendaciones que mejoran la eficiencia en el uso del gas natural brindan un apoyo al presupuesto familiar. Los expertos enumeran en 9 puntos las formas de ahorrar sin sacrificar el confort, destacando que, al salir de casa durante el día, bajar la temperatura en lugar de apagar completamente la caldera o el termostato permite mantener la temperatura ambiente consumiendo menos energía.

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Mientras se brinda un servicio seguro a millones de abonados con una red de gas natural que supera los 47 mil kilómetros en toda Turquía, se subraya que es posible lograr ahorros con métodos sencillos pero efectivos. Los expertos señalan que, con hábitos de uso correctos, es posible contribuir al presupuesto familiar y a la economía nacional. Los nueve métodos recomendados para proteger el medio ambiente y ahorrar mediante el uso eficiente del gas natural son los siguientes:

1. CINCO VECES Y MEDIA MÁS ECONÓMICO QUE EL GAS EN BOTELLA

El gas natural destaca como una opción más ahorradora en comparación con el gas en botella para cocinar y usar agua caliente, siendo aproximadamente seis veces y media más económico, cuatro veces más que el carbón importado para calefacción y dos veces y media más que la electricidad. Ser más económico en comparación con otras fuentes de energía proporciona una ventaja importante tanto para los usuarios individuales como para la economía del país.

2. AHORRE CON UN GRADO DE DIFERENCIA

Bajar el ajuste de temperatura de la caldera solo 1 grado proporciona un ahorro de hasta el 7% en las facturas de gas natural. Es posible marcar una gran diferencia con un pequeño cambio. Este sencillo ajuste realizado en los hogares sin comprometer el confort contribuye a reducir el consumo de energía y a proteger el medio ambiente. Además, controlar la temperatura regularmente es una de las formas más fáciles de aumentar el ahorro. 

3. NO CUBRA LOS RADIADORES

Para evitar la pérdida de calor y evitar que la caldera trabaje en exceso, los radiadores no deben cubrirse ni bloquearse. Colocar mantas o materiales similares encima impide que el calor se propague por la habitación y provoca que la caldera trabaje más. Además, colocar paneles reflectantes que reflejen el calor en las paredes donde se encuentran los radiadores permite que el calor regrese a la habitación y aumenta la eficiencia energética. Que los muebles no bloqueen los radiadores también ayuda a que el calor se distribuya de manera uniforme.

4. BAJE LA TEMPERATURA DE LA CALDERA AL SALIR DE CASA

Apagar completamente la caldera o el termostato al salir de casa durante el día puede llevar a un mayor consumo de energía para recalentar el ambiente frío al regresar. Por lo tanto, mantener la caldera a una temperatura baja para evitar que la casa se enfríe por completo destaca como una forma efectiva de optimizar el consumo de energía.

5. AUMENTE EL AHORRO CON VÁLVULAS TERMOSTÁTICAS

El uso de válvulas termostáticas proporciona ahorro de energía al cerrarse automáticamente cuando el radiador alcanza la temperatura establecida. Esta sencilla aplicación puede ayudar a obtener hasta un 15% de ahorro en el consumo de energía. Las válvulas termostáticas le permiten realizar ajustes separados según la necesidad de temperatura de cada habitación. De esta manera, puede evitar el desperdicio de energía al no calentar las habitaciones que no se utilizan. Especialmente en casas grandes y con diferentes áreas de uso, el uso de válvulas termostáticas permite una gestión más eficiente del consumo de energía.

6. LOGRE UN AUMENTO DE EFICIENCIA CON UN TERMOSTATO DE AMBIENTE

El termostato de ambiente mantiene el nivel de temperatura deseado en el hogar y asegura que la caldera trabaje solo lo necesario, evitando así el consumo excesivo de energía y proporcionando hasta un 15% de ahorro en la factura de gas natural. Además, con los termostatos de ambiente inteligentes, puede cambiar automáticamente los ajustes de temperatura cuando no está en casa, aumentando así la eficiencia energética. Estos dispositivos analizan los hábitos de consumo de energía de los usuarios, sugieren los programas de calefacción más adecuados y ayudan a maximizar el ahorro.

7. EL AISLAMIENTO ES UNA DE LAS CLAVES DEL AHORRO

Para evitar la pérdida de calor en el hogar, se debe prestar atención al aislamiento del techo, las paredes y las ventanas. El aislamiento del techo y las ventanas puede reducir el consumo de energía hasta en un 30%, y el aislamiento de las paredes exteriores hasta en un 40%. El aislamiento ayuda a que el calor permanezca en la casa, lo que permite que la caldera trabaje menos y, por lo tanto, se gaste menos energía. Las ventanas de doble acristalamiento reducen significativamente la pérdida de calor, mientras que el uso de cintas aislantes para evitar fugas de aire en los bordes de puertas y ventanas también es un método efectivo para lograr el ahorro de energía.

8. REALICE EL MANTENIMIENTO DE LA CALDERA

Es muy importante realizar el mantenimiento regular de las calderas antes de la temporada de calefacción. El mantenimiento periódico prolonga la vida útil de la caldera, asegura que funcione de manera más eficiente y reduce el consumo de gas natural. Las calderas sin mantenimiento gastan más energía para obtener el mismo calor, lo que puede provocar un aumento en las facturas. Además, cuando se detectan y reparan posibles averías en la caldera durante el mantenimiento, se evitan grandes gastos que podrían surgir en el futuro. Además del mantenimiento de la caldera, limpiar los radiadores es un factor importante que aumenta la eficiencia.

9. ELIJA SU CALDERA SEGÚN LAS NECESIDADES DE SU HOGAR

Las calderas de condensación proporcionan un 15% más de eficiencia en comparación con los modelos estándar. Al elegir una caldera, evitar dispositivos con capacidades mayores o menores a las necesarias también aumenta la eficiencia. Una caldera demasiado grande trabaja gastando energía innecesaria, mientras que una pequeña tiene que trabajar constantemente a máxima capacidad para proporcionar suficiente calor, lo que conduce al desperdicio de energía. Las calderas de condensación aumentan la eficiencia energética reutilizando el vapor formado durante la combustión y reducen el consumo de gas natural. Invertir en calderas de condensación permite tanto reducir las facturas como contribuir a la protección del medio ambiente.