¿Qué es el síndrome de piernas inquietas, cuáles son sus síntomas? ¿Cómo se trata?
Los expertos han anunciado que el 'síndrome de piernas inquietas' afecta a una de cada 10 personas. ¿Qué es el síndrome de piernas inquietas, cuáles son sus síntomas? ¿Cómo se trata el síndrome de piernas inquietas?
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El síndrome de piernas inquietas (SPI) es un trastorno del movimiento crónico y progresivo caracterizado por sensaciones anormales que surgen con el impulso o la necesidad de mover las piernas.
Conocido en el mundo médico también como enfermedad de Willis-Ekbom, el Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) es un trastorno crónico del movimiento que se manifiesta cuando el individuo siente un impulso o necesidad incontrolable de mover las piernas debido a una sensación molesta.
Esta condición suele ocurrir al estar sentado o acostado durante las horas de la tarde o la noche. El movimiento alivia temporalmente la sensación de malestar.
PUEDE DIFICULTAR LAS ACTIVIDADES DIARIAS
El síndrome de piernas inquietas puede comenzar a cualquier edad y generalmente empeora con el avance de la edad.
Cuando alcanza niveles que interfieren con el patrón de sueño, puede provocar dificultades en las actividades diarias.
Algunas medidas sencillas de cuidado personal pueden ser suficientes para aliviar los síntomas del síndrome de piernas inquietas. Sin embargo, existen diversos medicamentos que pueden ayudar a las personas con problemas de SPI más graves.
¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DEL SÍNDROME DE PIERNAS INQUIETAS?
-Sensación de inquietud en las piernas y los pies
-Necesidad constante de moverse debido a la sensación de inquietud
-Dolor y malestar que aumentan durante las horas nocturnas
-Sensación de que el dolor y la inquietud disminuyen brevemente al mover la zona afectada por la enfermedad
¿CÓMO SE TRATA EL SÍNDROME DE PIERNAS INQUIETAS?
Fisioterapia: En pacientes con síntomas leves de síndrome de piernas inquietas, se deben intentar métodos de tratamiento no farmacológicos antes de recetar medicamentos que puedan tener diversos efectos secundarios.
La actividad física de intensidad leve a moderada, como los ejercicios de estiramiento antes de dormir, y los baños calientes pueden ser efectivos.
Tratamiento farmacológico: El primer medicamento utilizado para el síndrome de piernas inquietas es la levodopa dopaminérgica (con un inhibidor de la descarboxilasa). Se recomienda comenzar con la dosis más baja posible y aumentar la dosis gradualmente según sea necesario.
Proporciona una mejoría significativa en los síntomas en aproximadamente 4 semanas. El efecto secundario más común observado con los agentes dopaminérgicos son los efectos secundarios gastrointestinales, como náuseas, vómitos y dispepsia.