ChatGPT, derrotado por una Atari de hace 45 años

ChatGPT fue derrotado por el clásico juego Video Chess de la consola Atari 2600, modelo 1977. La tecnología antigua se impuso a la inteligencia artificial moderna.

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ChatGPT, una de las herramientas más destacadas en el campo de la inteligencia artificial, fue protagonista recientemente de una prueba bastante inusual. Robert Caruso, ingeniero de Citrix, organizó una partida de ajedrez contra ChatGPT utilizando la consola Atari 2600, que marcó la década de 1970, y su juego "Video Chess" de 1979. El ganador de este nostálgico pero extraordinario enfrentamiento, realizado a través de un antiguo emulador, fue, sorprendentemente, la Atari.

En la partida, que duró aproximadamente 90 minutos, los errores cometidos por ChatGPT fueron notables. Fallos de nivel básico, como confundir la torre con el alfil, ignorar los movimientos de los peones y confundir constantemente las posiciones de las piezas, demostraron que la inteligencia artificial no pudo establecer un control suficiente sobre el juego. Aunque al principio ChatGPT atribuyó estos errores al sistema de iconos gráficos de Atari, no pudo deshacerse de ellos ni siquiera cuando se empezó a utilizar la notación de ajedrez clásica.

Robert Caruso señaló que "ChatGPT cometió tantos errores que sería motivo de burla incluso en un club de ajedrez de tercer grado de primaria", y añadió que la inteligencia artificial quiso reiniciar la partida en varias ocasiones durante el enfrentamiento.

Este experimento puso de manifiesto hasta qué punto ChatGPT es limitado en áreas que requieren una gran potencia de cálculo y conocimiento de la mecánica de juego, como el ajedrez. Después de todo, ChatGPT no es un motor diseñado específicamente para el ajedrez, como Deep Blue de IBM, que derrotó a los maestros del ajedrez, sino un modelo de lenguaje centrado en comprender y generar el lenguaje humano.

Según Caruso, no tiene mucho sentido jugar activamente al ajedrez con ChatGPT. Sin embargo, es bastante capaz para mantener debates teóricos sobre ajedrez, realizar análisis de estrategias o hablar sobre el contexto histórico de las jugadas. El experimento nos recuerda una vez más que los avances tecnológicos no traen una superioridad absoluta en todos los campos.