El tiempo frente a la pantalla afecta negativamente el desarrollo cerebral de los niños

Se ha revelado que pasar mucho tiempo frente a la pantalla afecta negativamente el desarrollo cerebral de los niños y reduce sus niveles de inteligencia. Una investigación realizada por científicos chinos ha puesto de manifiesto los efectos duraderos del uso de pantallas en las capacidades cognitivas de los niños.

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Un estudio exhaustivo realizado en China reveló que los niños que pasan demasiado tiempo con dispositivos como teléfonos inteligentes, tabletas, computadoras y televisores tienen niveles de coeficiente intelectual más bajos y un volumen cerebral menor en comparación con otros niños. El volumen cerebral se considera una medida directamente relacionada con la inteligencia.

La investigación también destaca la importancia de las actividades físicas. Se determinó que los niños que practican deportes y son activos tienen un mayor volumen cerebral y muestran un mejor desempeño en sus capacidades cognitivas.

HALLAZGOS DE LA INVESTIGACIÓN

En el estudio, realizado con datos recopilados en toda Europa, se examinaron el tiempo que miles de niños pasan frente a la pantalla, sus niveles de coeficiente intelectual y sus hábitos de actividad física. Los resultados mostraron que las actividades de ocio de los niños tienen un impacto directo en el desarrollo de su inteligencia y en la estructura de su cerebro.

La investigación, publicada en la revista Developmental Cognitive Neuroscience, subraya la importancia de gestionar cuidadosamente el uso de medios por parte de los niños y de aumentar la actividad física.

ADVERTENCIAS DE LOS EXPERTOS

Los científicos señalan que el uso excesivo de pantallas puede dejar efectos duraderos en el desarrollo cognitivo a largo plazo de los niños. Se indica que la adicción a las pantallas puede afectar negativamente la vida académica y social de los menores.

El profesor de Psicología de la Universidad de Manchester, Sir Cary Cooper, afirmó que los dispositivos digitales impiden que los niños adquieran habilidades de comunicación social y no verbal. Cooper señaló: "Los niños se vuelven dependientes de estos dispositivos y pierden la capacidad de comunicarse con las personas en la vida real. Esto afecta negativamente su desarrollo social".