¡La demanda energética de la inteligencia artificial amenaza al mundo!

El consumo de energía provocado por la gran cantidad de potencia de cálculo que requiere la inteligencia artificial está imponiendo restricciones a los centros de datos.

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La necesidad de la inteligencia artificial de contar con una gran cantidad de potencia de cálculo está provocando la adopción de decisiones restrictivas en todo el mundo. La inteligencia artificial ha ganado una gran popularidad recientemente. Con la adopción de modelos generativos en el uso diario, el empleo de estas tecnologías ha aumentado. Sin embargo, aunque parece que basta con entrar en un sitio web y escribir un comando breve, en segundo plano se requiere una enorme potencia de procesamiento. Se ha informado de que los gobiernos están imponiendo restricciones a los centros de datos que proporcionan esta potencia de procesamiento.

Según informa The Financial Times, debido a razones medioambientales, países como China, Singapur e Irlanda han impuesto recientemente restricciones a la instalación de nuevos centros de datos. En particular, Irlanda, que era preferida debido a sus bajas tasas impositivas y al acceso a una red de cables submarinos de alta capacidad, ha introducido regulaciones más estrictas que amenazan los proyectos futuros.

Los nuevos proyectos en Dublín de diversas empresas de centros de datos, como Vantage, EdgeConneX y Equinix, han sido rechazados por los reguladores de energía y agua del país. No se ha permitido que los nuevos centros de datos se conecten a la infraestructura eléctrica. Alemania y el condado de Loudoun, en el estado de Virginia (EE. UU.), han adoptado regulaciones similares, obligando a las instalaciones situadas en zonas residenciales a utilizar energías renovables y a convertir el calor generado en energía.

La Agencia Internacional de Energía ha señalado que las criptomonedas y la inteligencia artificial consumen una gran cantidad de energía y que este consumo se duplicará en 2026. Según el informe, los centros de datos, las criptomonedas y la inteligencia artificial representan el 2% del consumo mundial de electricidad. Las empresas tecnológicas también están evaluando alternativas en este punto. Por ejemplo, Microsoft planea utilizar energía nuclear para sus centros de datos.