La obsesión por TikTok le salió cara: una familia arrastrada a las deudas

En el Reino Unido, un empresario sufrió un gran impacto al ver cómo su empresa se hundía en una deuda de millones de liras debido al hábito de su hija en las redes sociales. El incidente ocurrió porque una línea telefónica, que no tenía activado el límite de uso de datos, generó una factura astronómica en poco tiempo.

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Andrew Alty, propietario de una empresa de cortinas con sede en Manchester, se enfrentó a una situación inesperada que llevó a su negocio al borde de la quiebra durante un viaje familiar a Marruecos. Durante las vacaciones, la hija de Alty pasó un total de 8 horas en la aplicación de redes sociales TikTok; sin embargo, el hecho de que la línea utilizada no tuviera activado el límite de uso de datos fuera de Europa resultó en un desastre.

Mientras estaba de vacaciones, Alty comenzó a recibir notificaciones de facturas de montos elevados en su teléfono y, en un principio, pensó que había sido víctima de un ciberataque. No obstante, tras una investigación detallada, se comprendió que la causa de las facturas era la conexión a internet de su hija en el extranjero a tarifas muy altas. Los cargos por datos, que costaban varios miles de liras por minuto, alcanzaron un total de 42 mil libras esterlinas. Esto equivale a aproximadamente 1,8 millones de liras al tipo de cambio actual.

La pequeña empresa familiar, que opera con solo cinco empleados, se enfrentó al peligro de cerrar debido a esta deuda. Tras el incidente, el propietario de la empresa, Andrew Alty, inició acciones legales contra el proveedor de telefonía O2 y la empresa intermediaria Currys, alegando que no se le advirtió adecuadamente sobre el exceso de datos y la facturación. Además, llevó el asunto ante las autoridades de supervisión financiera del Reino Unido.

LA DEUDA FUE COMPLETAMENTE CONDONADA

Tras largos procesos de negociación y apelación, llegó la respuesta positiva esperada de ambas empresas. O2 y Currys, teniendo en cuenta la excepcionalidad de la situación y los fallos técnicos, cancelaron la totalidad de la deuda de 42 mil libras esterlinas. Andrew Alty declaró que su empresa se salvó de la quiebra en el último momento y señaló que otros empresarios deberían aprender de lo sucedido.

Este incidente puso de manifiesto, una vez más, la importancia de tomar precauciones y aplicar los límites necesarios al utilizar datos en el extranjero.