Los hallazgos en Les Pradelles, Francia, refuerzan la posibilidad de canibalismo recurrente en los neandertales

Un nuevo examen de los huesos en la cueva de Les Pradelles ha demostrado que los neandertales podrían haber desmembrado a miembros de su propia especie en diferentes periodos.

12punto

Un nuevo examen de los restos neandertales hallados en la cueva de Les Pradelles, en Francia, ha reforzado la posibilidad de que las comunidades que habitaron la región hace entre 60.000 y 50.000 años pudieran haber desmembrado cuerpos de su propia especie en al menos tres periodos distintos.

En la investigación, publicada en la revista Journal of Quaternary Science, se reevaluaron las colecciones de huesos extraídas anteriormente de la cueva. Hasta la fecha, en Les Pradelles se han identificado más de 20.000 huesos de reno y restos pertenecientes a al menos ocho individuos neandertales. Este panorama indica que el lugar se utilizó principalmente como un campamento de corta duración donde se despiezaban y procesaban los animales cazados.

Una recreación museística que representa a una familia neandertal.

Uno de los puntos que destacan los investigadores es la presencia de marcas de corte y despiece realizadas con herramientas de piedra en algunos huesos neandertales. El hecho de que estas marcas se observen tanto en restos de adultos como de niños respalda la opinión de que los huesos fueron procesados por manos humanas y no solo por procesos naturales.

SE IDENTIFICARON CINCO HUESOS NUEVOS

En el estudio reciente, se identificaron cinco huesos neandertales adicionales que no habían sido clasificados anteriormente. Se determinó que estos huesos fueron fracturados cuando estaban frescos; sin embargo, no presentaban marcas de corte o de carnicería. Por esta razón, no se puede hacer una interpretación definitiva sobre si estos individuos también fueron consumidos.

Entre los hallazgos, destaca la densidad inusualmente alta de fragmentos craneales. Los cráneos, las mandíbulas y los dientes constituyen más de la mitad de los restos de homínidos encontrados en la cueva. Según los investigadores, la abundancia de fragmentos de cráneo humano en comparación con otros huesos es uno de los indicadores que se han tenido en cuenta en evaluaciones previas sobre el canibalismo.

Los autores del estudio señalan que los huesos neandertales con marcas de carnicería no se concentraron en una única capa de sedimento, sino que estaban dispersos en diferentes estratos. Esto sugiere que los restos podrían no ser el resultado de un solo evento, sino que podrían haber ocurrido "al menos tres episodios distintos de canibalismo" en la cueva en diferentes momentos.

No obstante, los investigadores subrayan que la posibilidad de canibalismo no significa que esta práctica ocupara un lugar importante en la dieta básica de los neandertales. Las decenas de miles de huesos de animales en Les Pradelles revelan que la principal fuente de alimento en la región eran los animales salvajes, especialmente los renos.

Según los expertos, aunque las marcas en los huesos refuerzan la posibilidad de canibalismo, no se pueden descartar por completo otras explicaciones, como prácticas funerarias o procesos rituales. Por ello, aunque el estudio ofrece pistas importantes sobre el mundo conductual de los neandertales, abre la puerta a nuevas preguntas más que a conclusiones definitivas.