Los trabajadores digitales toman el control de las compras: el sector cambiará en 5 años
El presidente de TÜSAYDER, Meriç Atalay, afirmó que la transformación digital en los procesos de compra y cadena de suministro es inevitable y subrayó que ya no es posible competir con métodos tradicionales. Según datos de McKinsey, gracias a la inteligencia artificial generativa y los sistemas RPA, las empresas están reduciendo sus costes hasta en un 20%.
Netizen Global
Según el presidente de TÜSAYDER, Meriç Atalay, se avecina una transformación profunda en el ámbito de la gestión de compras y la cadena de suministro. De acuerdo con una investigación de McKinsey, para 2028, el 47% de las empresas globales integrarán más trabajadores digitales, es decir, sistemas RPA (automatización robótica de procesos), en estos procesos.
Atalay señala que la tasa de uso de la inteligencia artificial generativa ha alcanzado el 71% y afirma: “Las compras son una de las áreas que más lentamente han adoptado esta transformación. Sin embargo, ya no es posible seguir siendo competitivo con métodos tradicionales”. Especialmente el aumento de los precios de las materias primas y la incertidumbre del mercado están impulsando a las empresas hacia estrategias más ágiles y centradas en lo digital.
Los precios de las materias primas suben y los hábitos de consumo cambian
En el periodo de enero a febrero de 2025, el precio del café aumentó un 18%, el azúcar un 8%, y la madera, el trigo, el estaño y el oro un 7%. Esta situación supone un desafío tanto para los proveedores como para los consumidores. Mientras que las compras en grandes formatos están siendo reemplazadas por compras pequeñas y frecuentes, las empresas recurren a soluciones de inteligencia artificial para la optimización de costes.
Reducción de costes de hasta un 20% con inteligencia artificial
Según los últimos datos de McKinsey, el 61% de las empresas que han integrado inteligencia artificial han reducido los costes de su cadena de suministro entre un 10% y un 20%. Según Atalay, esto está provocando que los procesos de negociación se vuelvan más rigurosos, que aumente la búsqueda de proveedores y que se simplifiquen los diseños de los productos.