Se revela el efecto de la dieta mediterránea en nuestro cerebro

Científicos en Francia han analizado el impacto que tiene en el cerebro humano el modelo de alimentación conocido como "dieta mediterránea".

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Los científicos llevan mucho tiempo investigando fenómenos como la demencia y el Alzheimer. Además de factores como nuestros patrones de sueño, niveles de estrés y actividades, otro tema que despierta la curiosidad de los investigadores es el efecto de nuestra forma de alimentación en el cerebro. Según informa Webtekno, una investigación realizada en Francia que duró 12 años podría darnos algunas respuestas al respecto.

La dieta mediterránea, preferida en las costas del Egeo y el Mediterráneo en nuestro país, así como en Grecia, Italia, el sur de España y una pequeña parte de Francia en Europa, se utiliza para definir una alimentación basada principalmente en verduras y frutas, legumbres no procesadas, pescados, quesos y aceite de oliva. El estudio realizado en Francia demuestra que este tipo de alimentación tiene un efecto positivo en la salud cerebral. 

ALIMENTARSE CON LA DIETA MEDITERRÁNEA PREVIENE LA DEMENCIA

Ya se conocían los efectos positivos de la dieta mediterránea en la salud cardiovascular. En el nuevo estudio, realizado con 840 participantes mayores de 65 años, se reveló que entre los beneficios de esta dieta también se incluye su contribución a la salud cerebral. En primer lugar, la dieta mediterránea se dividió según siete componentes dietéticos principales y, basándose en esta distinción, se creó una puntuación metabolómica de la dieta mediterránea. De este modo, los investigadores también determinaron los biomarcadores que seguirían a lo largo del estudio.

En este estudio, los científicos examinaron los biomarcadores. Estas pequeñas moléculas, llamadas metabolómicas, que observamos ocasionalmente en tejidos, células y otros componentes celulares, pueden proporcionar información tanto sobre enfermedades como sobre preferencias alimentarias pasadas. Los científicos que analizaron estas estructuras también aplicaron pruebas regulares a los participantes. Las pruebas, administradas por cinco neurocientíficos, se llevaron a cabo cada 2 o 3 años. Estas pruebas incluyeron tanto la medición de habilidades cognitivas como mediciones de valores como tomografías. 

Los datos recopilados de los resultados de las pruebas también se compararon con los resultados del grupo de control que no seguía la dieta mediterránea. En esta comparación, se reveló que, tanto en términos de resultados de exámenes como de metabolómica indicativa de enfermedades, la situación de las personas que preferían la dieta mediterránea era mejor. Además, se observó que el deterioro de la capacidad cognitiva en las personas que seguían la dieta mediterránea era menor.

Por otro lado, otro punto que llamó la atención en la investigación fue que algunos resultados parecían inconsistentes. Según los investigadores, la razón de esto es que las respuestas dadas por los participantes en las encuestas no reflejan exactamente la realidad. 

La investigación fue publicada en Molecular Nutrition and Food Research.