Una investigación revela por qué a los gatos les encanta el atún
Un estudio realizado en el Reino Unido ha revelado las razones biológicas detrás de la predilección de los gatos por el atún.
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Según un estudio publicado el 8 de agosto en la revista científica revisada por pares Chemical Sense, los gatos pueden percibir el "umami", uno de los cinco sabores básicos.
El umami se conoce como un sabor agradable que permanece en la boca durante mucho tiempo y que no puede clasificarse como amargo, ácido, dulce o salado.
De acuerdo con la investigación citada por Independent Türkçe, a diferencia de los humanos, los receptores de umami de los gatos pueden detectar ciertas moléculas presentes en el atún.
SU SELECTIVIDAD AL COMER NO ES POR CAPRICHO, SINO POR NECESIDAD
Los gatos, que no pueden digerir las plantas adecuadamente, están obligados a consumir carne para sobrevivir.
También se sabe que a los gatos no les gustan los sabores dulces. Esto se debe a que poseen una versión dañada del gen Tas1r2, que permite percibir los sabores azucarados. Por lo tanto, el Tas1r2 no puede producir las proteínas necesarias para que los gatos detecten el sabor de las cosas dulces.
Para percibir el sabor umami se requieren dos genes: Tas1r1 y Tas1r3.
Los humanos poseen ambos genes.
En las investigaciones realizadas hasta la fecha, solo se había detectado el gen Tas1r3 en los gatos. Sin embargo, el estudio reciente reveló que los gatos también poseen el gen Tas1r1.
Aunque existen similitudes en los genes que permiten la percepción del gusto entre gatos y humanos, los científicos descubrieron una diferencia importante en cómo funcionan estos receptores.
Los aminoácidos y los nucleótidos actúan juntos para generar una respuesta. En los humanos, los nucleótidos entran en juego después de que los aminoácidos se unen a los receptores.
Sin embargo, según la investigación, en los gatos los nucleótidos activan primero el sentido del gusto y luego intervienen los aminoácidos.
El autor principal del estudio, Scott McGrane, señaló: "Esto es exactamente lo contrario de lo que vemos en los humanos".
DONDE HAY ATÚN, HAY GATOS
Los científicos colocaron ante 25 gatos cuencos con dos opciones diferentes. En uno de los cuencos había agua con aminoácidos y nucleótidos en diferentes niveles de concentración, y en el otro solo agua.
Como era de esperar, los gatos prefirieron los cuencos donde podían percibir el sabor umami. No obstante, McGrane destacó que las preferencias de los gatos no se limitaban únicamente al sabor umami.
Según el experimento, los gatos se inclinaron por los cuencos que contenían moléculas de histidina e inosina monofosfato, las cuales abundan específicamente en el atún.
Los investigadores sugirieron que la razón por la que los gatos, cuyos ancestros provenían de regiones áridas, son tan aficionados al atún podría deberse a la combinación de histidina e inosina monofosfato que produce el sabor umami.