Crisis por retrasos en el Camp Nou: posibilidad de arbitraje para Limak

La directiva del Barcelona ha anunciado que ajustará cuentas con Limak una vez finalizado el proyecto debido a los retrasos en la renovación del Camp Nou; el contrato contempla una penalización diaria de aproximadamente 1 millón de euros.

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La tensión por el calendario entre el Barcelona y Limak Holding en el proyecto de renovación del Camp Nou va en aumento. La directiva del club ha anunciado que, tras los retrasos en la construcción del estadio, se pondrán sobre la mesa las responsabilidades con la empresa contratista una vez que el proyecto esté terminado.

En el contrato firmado para las obras de renovación, que comenzaron el 1 de junio de 2023, se fijó como objetivo completar el proyecto en 2026. Sin embargo, el proceso se ha quedado atrás respecto al calendario previsto. El Barcelona, tras pasar mucho tiempo lejos de su estadio, pudo regresar al Camp Nou en noviembre de 2025 con capacidad parcial.

El proyecto de renovación del Camp Nou se encuentra en el centro de la disputa de calendario entre el Barcelona y Limak Holding.

Se señala que el estadio aún no ha alcanzado la capacidad de 105 mil espectadores prevista en el contrato, y que el Barcelona disputa actualmente sus partidos como local con una capacidad de unos 62 mil espectadores. Los cambios en el diseño, los procesos de licencias adicionales, las condiciones de restauración y las interrupciones en la cadena de suministro global se citan entre las causas del retraso.

DEBATE SOBRE RETRASOS Y PENALIZACIONES

Según las condiciones iniciales del contrato, en caso de que la fecha de entrega se retrasara, estaba prevista la aplicación de una penalización a la empresa contratista de aproximadamente 1 millón de euros diarios, es decir, 850 mil libras esterlinas. La forma en que se aplicará este mecanismo a medida que se prolonga el calendario de finalización del proyecto también se ha convertido en un tema de debate.

Se afirma que el retraso actual también se refleja en los ingresos del club por día de partido. Mientras que, según las previsiones de Limak, se espera que la capacidad total esté operativa en 2027, las estimaciones del lado del Barcelona apuntan a la temporada 2028-2029.

El vicepresidente del Barcelona, Ferran Olivé, hizo declaraciones sobre los retrasos en la Asamblea General.

El vicepresidente del Barcelona, Ferran Olivé, destacó en su intervención en la Asamblea General Ordinaria del club que su prioridad es terminar el estadio. Olivé declaró: "Tenemos que terminar el estadio pase lo que pase y vamos con retraso. Una vez que el proyecto esté terminado, tendremos que ajustar cuentas con Limak".

Las palabras de Olivé han sido interpretadas en la prensa española como una señal de que las partes podrían recurrir a la mediación o a un proceso de arbitraje internacional una vez finalizado el proyecto. Se espera que la directiva del club evalúe las responsabilidades derivadas del retraso desde el punto de vista legal y financiero una vez concluida la construcción.