Su pasión por el fútbol le llevó a vender hasta su casa
Un aficionado inglés que desea asistir a la Copa Mundial de la FIFA 2026 ha tomado la decisión de vender su casa de inversión en Inglaterra para poder apoyar a su equipo durante todo el torneo.
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A medida que se acerca la emoción de la Copa Mundial, Andy Milne, un profesor jubilado de 62 años que vive en Tailandia, ha dado un paso inusual para ver en persona el evento futbolístico del año. Milne ha puesto a la venta su segunda vivienda en el norte de Inglaterra por 465.000 dólares con el fin de poder seguir desde las gradas el gran torneo que albergarán Estados Unidos, México y Canadá.
Andy Milne ha apoyado personalmente a Inglaterra en un total de diez torneos hasta la fecha, incluidos nueve mundiales masculinos y la Copa Mundial Femenina de 2023. Además, gracias a la réplica del trofeo de la Copa Mundial que posee, se ha convertido en un símbolo distintivo entre los aficionados ingleses. Ahora, estará en el continente americano durante siete semanas para vivir su undécima experiencia en una Copa Mundial.
Milne expresa abiertamente sus pensamientos sobre la financiación del viaje: "Vendo mi casa para ir a la Copa Mundial. Teníamos una segunda vivienda desde hace 27 años, así que pensé que era el momento adecuado para convertirla en efectivo. Quiero ver todo el torneo. Viajo a EE. UU. el 3 de junio y estaré allí durante siete semanas. Por eso, el coste será bastante elevado", declaró.
GRAN RECHAZO A LOS PRECIOS DE LAS ENTRADAS
Milne estará junto a su equipo en el torneo, comenzando con el primer partido de la fase de grupos que Inglaterra disputará contra Croacia en Dallas el 17 de junio. Los ingleses también se enfrentarán a Ghana el 23 de junio en Massachusetts/Foxborough y a Panamá el 27 de junio en Nueva Jersey.
Sin embargo, la emoción de la Copa Mundial no se limita solo a los costes de viaje y alojamiento. Los aficionados también critican la política de precios de las entradas de la FIFA. Especialmente el hecho de que las entradas más baratas para los partidos de la fase de grupos comiencen en 140 dólares y el precio fijado de 8.680 dólares para la final han sido calificados por los grupos de aficionados como una "enorme traición". Como resultado de las reacciones generadas, se ha informado que la FIFA se ha visto obligada a ofrecer opciones de entradas más asequibles de 60 dólares para algunos partidos.
El sacrificio de Milne demuestra una vez más hasta dónde pueden llegar los límites para los aficionados apasionados del fútbol.