Advertencia de los expertos sobre las tarjetas de crédito

Olvidar tarjetas de crédito que no se utilizan en la cartera puede provocar pérdidas económicas graves sin que el usuario se dé cuenta. Los expertos advierten que las tarjetas que no se cancelan pueden causar problemas financieros importantes a largo plazo.

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Muchas personas siguen guardando en sus carteras o simplemente olvidan las tarjetas de crédito que no utilizan para realizar compras. Sin embargo, estas tarjetas sin uso pueden exponer a sus titulares a deudas inesperadas en el futuro. Expertos financieros y autoridades en el ámbito de los derechos del consumidor subrayan que no se deben ignorar los riesgos que conllevan las tarjetas que se dejan abiertas sin cancelar.

Según la normativa bancaria, mientras una tarjeta de crédito permanezca abierta en el sistema, las cuotas anuales pueden cargarse en la cuenta del titular aunque no se realicen gastos. Por este motivo, muchos ciudadanos pueden encontrarse con deudas por cuotas reflejadas en sus extractos con el paso del tiempo, correspondientes a tarjetas que no utilizan físicamente o que han olvidado.

Los expertos señalan que, cuando una tarjeta de crédito solo se guarda en un cajón o se desactiva temporalmente desde una aplicación móvil, los procesos de cobro de cuotas pueden continuar. Indican que la solución definitiva es cancelar la tarjeta por completo siguiendo el procedimiento oficial de cancelación del banco.

Los peligros que generan las tarjetas de crédito sin uso no se limitan únicamente a la deuda por cuotas. Si no se paga la cuota cargada en una tarjeta cuyo extracto no se revisa, pueden producirse consecuencias financieras negativas, como recargos por demora o procesos de seguimiento legal. Esta situación también puede afectar negativamente la calificación crediticia (Findeks) de la persona. Una calificación crediticia baja puede convertirse en una desventaja al solicitar préstamos hipotecarios o personales en el futuro.

Otro aspecto importante son los límites que se mantienen abiertos en las tarjetas sin uso. El límite total de tarjetas de crédito de cada individuo se determina en función de sus ingresos. Las tarjetas con límites altos que se mantienen inactivas pueden suponer un obstáculo al solicitar nuevas tarjetas o límites en otros bancos, restringiendo la capacidad de maniobra financiera de la persona.

Según los expertos, es de gran importancia que los ciudadanos revisen regularmente todas sus tarjetas de crédito y cuentas bancarias a través del Informe del Centro de Riesgos disponible en el portal e-Devlet. Las tarjetas que no se utilicen o sobre las que se tenga alguna duda deben ser canceladas oficialmente contactando con el banco, solicitando explícitamente la "cancelación" y no solo el "cierre". Además, recuerdan que aquellos que deseen conservar una tarjeta de crédito solo para emergencias pueden solicitar a los bancos tarjetas sin cuotas (básicas), conforme a sus derechos legales.

En resumen, mantener abiertas tarjetas que no se utilizan puede derivar tanto en cargas inesperadas por cuotas como en problemas financieros graves a futuro. Para evitar ser víctima de esta situación, se recomienda realizar un control periódico del uso de las tarjetas y cancelar aquellas que sean innecesarias.