Comienza una rápida desinversión en las operaciones de swap de los extranjeros
Mientras se observa una desaceleración en los flujos de capital a corto plazo provenientes del extranjero, destaca la caída en las posiciones de swap; se señala que la administración económica se prepara para nuevas regulaciones fiscales.
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Mientras continúan los efectos del dinero caliente de origen extranjero en los mercados financieros turcos, en la última semana se registró un retroceso significativo en las posiciones de swap (derivados) en liras turcas de los inversores extranjeros. Según los datos publicados por la Agencia de Regulación y Supervisión Bancaria (BDDK) y el Banco Central de la República de Turquía (TCMB), en la semana que finalizó el 28 de agosto, el stock de swaps que los inversores extranjeros mantienen en los bancos turcos disminuyó en 2.100 millones de dólares, situándose en 63.200 millones de dólares.
El stock de swaps, que había alcanzado un nivel récord la semana anterior, se había registrado en 65.300 millones de dólares. Sin embargo, durante el periodo de fuertes fluctuaciones tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán, el volumen de swaps había caído hasta los 37.600 millones de dólares. Tras estos acontecimientos, la administración económica ha incluido nuevas medidas en su agenda con el fin de proteger la estabilidad financiera.
Se evalúa que la tendencia hacia los activos en liras turcas, impulsada por las entradas de capital a corto plazo, podría generar inestabilidad en los mercados en caso de salidas repentinas. Las autoridades intentan establecer un equilibrio delicado entre proteger estas entradas que apoyan a la lira turca y prevenir salidas masivas y repentinas de capital.
En este contexto, entre las nuevas regulaciones que se han puesto sobre la mesa se encuentra la aplicación de impuestos a las ganancias obtenidas de los fondos del mercado monetario. Fuentes cercanas al asunto indican que la administración económica está evaluando aplicar una retención del 10 por ciento sobre los rendimientos obtenidos de estos fondos.
Según los preparativos realizados, tanto los inversores institucionales nacionales como los extranjeros pagarán esta retención sobre los ingresos obtenidos de los fondos del mercado monetario. Las instituciones nacionales podrán compensar la retención pagada con el impuesto provisional que declaran trimestralmente. Por su parte, los inversores extranjeros pagarán el monto retenido del 10 por ciento como impuesto definitivo.
Se planea mantener de la misma manera la tasa impositiva del 17,5 por ciento que se aplica actualmente.
Estos acontecimientos demuestran que la movilidad en los mercados financieros y los esfuerzos de la administración económica por garantizar la estabilidad continúan. La rápida desinversión en las operaciones de swap señala un aumento en la percepción de riesgo en los mercados y en la sensibilidad hacia los movimientos de capital.