¿Cómo afectará a la economía turca la desaceleración económica en Alemania?

El impacto de las dificultades económicas observadas en Alemania sobre Turquía se prepara para ir más allá del comercio bilateral y sentirse en toda la Unión Europea. El economista Mahfi Eğilmez, al señalar las similitudes y diferencias entre Alemania y Japón, evaluó de manera integral las repercusiones del debilitamiento alemán en Turquía y la UE.

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El economista Mahfi Eğilmez, en su último análisis, examinó la situación actual y las expectativas futuras de Alemania, una de las principales economías del mundo.

Eğilmez, quien ahora incluye a Alemania en sus evaluaciones tras haber analizado previamente a EE. UU., China y Japón, afirmó que el retroceso en la economía alemana guarda similitudes con Japón en muchos aspectos, aunque también existen diferencias importantes.

Al señalar que la economía alemana ha entrado en un proceso de grave desaceleración en los últimos años, Eğilmez enumeró tres razones fundamentales para este problema de crecimiento: el aumento de los costes energéticos tras la guerra entre Rusia y Ucrania, la contracción en la demanda global y el retroceso en la producción industrial. En los sectores automotriz y de maquinaria, que son los gigantes industriales del país, destaca la creciente competencia y el coste de la transición a los vehículos eléctricos.

Eğilmez, quien subrayó que la producción industrial se ha estancado prácticamente desde 2018, indicó que el aumento en los costes energéticos durante este periodo ha obligado a algunas empresas a trasladar su producción al extranjero. Asimismo, mencionó que el aumento de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo para frenar la inflación ha restringido las inversiones.

LA POBLACIÓN DE ALEMANIA ESTÁ ENVEJECIENDO

Los problemas económicos de Alemania no se limitan a esto. El envejecimiento de la población y la disminución de la tasa de natalidad aumentan la necesidad de mano de obra cualificada, lo que supone un obstáculo para el crecimiento a largo plazo. Aunque es objeto de debate si Alemania entrará en un estancamiento prolongado como Japón, el bajo crecimiento, el envejecimiento de la población y una estructura dependiente del comercio exterior crean similitudes notables entre ambos países.

Sin embargo, también existen características fundamentales que diferencian a Alemania de Japón. Eğilmez, quien señaló que Japón tiene dificultades para encontrar soluciones a su escasez de mano de obra debido a que es una economía históricamente cerrada a la inmigración, indicó que Alemania ha podido mitigar este problema relativamente gracias a su política migratoria y su integración dentro de la UE, mencionando además que formar parte de la Eurozona fortalece los mecanismos de solidaridad en tiempos de crisis. Además, Alemania no ha vivido un periodo de estallido de una gran burbuja de activos como ocurrió en Japón.

NO SE ESPERA UN COLAPSO RÁPIDO

No se espera que la economía alemana sufra un colapso repentino en el futuro cercano, pero se prevé que avance en una tendencia de bajo crecimiento durante un largo periodo. Una economía alemana que logra un crecimiento cercano al 1% podría perder su antiguo dinamismo y adoptar una estructura más estancada.

Bajo estas condiciones, Alemania tiene varios pasos decisivos por delante. Una gestión más eficaz de las políticas migratorias, el aumento de la participación de las mujeres y los grupos de mayor edad en la fuerza laboral, la orientación hacia fuentes de energía alternativas y más baratas, y especialmente la aceleración de la transformación hacia vehículos eléctricos en el sector automotriz podrían aumentar nuevamente la competitividad del país. La reactivación de la demanda interna desempeñará un papel clave para reducir la dependencia de las exportaciones.

Eğilmez, quien señaló que el impacto de las dificultades económicas en Alemania sobre Turquía no se limitará únicamente al comercio entre ambos países, realizó la siguiente evaluación: Turquía realiza aproximadamente el 9% de sus exportaciones a Alemania y obtiene el 7% de sus importaciones del mismo país. Este panorama muestra que Turquía tiene un superávit de unos 6 mil millones de dólares en el comercio exterior con Alemania. Sin embargo, el asunto no es solo con Alemania, sino que está estrechamente relacionado con los acontecimientos en toda la UE. Dado que Alemania actúa como la locomotora de la Unión Europea, si la desaceleración en Alemania se extiende a toda la UE, el impacto negativo en la economía de Turquía podría ir mucho más allá del comercio bilateral.

En conclusión, los problemas de crecimiento en Alemania, las dificultades enfrentadas en los campos de la energía y la mano de obra, y la incertidumbre en los mercados globales parecen afectar de cerca tanto a la Unión Europea como a las economías integradas con la UE, como Turquía. Para Turquía, este proceso conlleva tanto riesgos que deben gestionarse con cuidado como nuevas oportunidades para desarrollar mercados de exportación alternativos y diversificar su estructura productiva.