Crece la pérdida en el salario mínimo y las pensiones: el poder adquisitivo se ha erosionado progresivamente
La alta inflación registrada en los primeros cuatro meses del año ha provocado que los ingresos de trabajadores y jubilados se reduzcan significativamente. El poder adquisitivo del salario mínimo ha caído miles de liras en poco tiempo.
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El aumento de la inflación entre enero y abril superó los incrementos salariales. El Instituto de Estadística de Turquía (TÜİK) reportó una inflación del 4,18% para el mes de abril. De este modo, la tasa de inflación acumulada desde principios de año alcanzó el 14,64%. Según la información publicada en Sözcü, esta cifra no solo anuló por completo el aumento del 11% otorgado a principios de año a los funcionarios y jubilados del sector público, sino que también provocó una disminución considerable del poder adquisitivo en otros grupos salariales.
El salario mínimo, que se elevó a 28.075 liras a principios de 2026, se erosionó en 3.585 liras en cuatro meses según las tasas de inflación anunciadas por el TÜİK, cayendo a un poder adquisitivo equivalente a 24.490 liras en términos reales. Según los datos del grupo de investigación independiente ENAG, la pérdida de poder adquisitivo en este periodo alcanzó las 5.087 liras y el valor real del salario mínimo descendió hasta las 22.988 liras. Así, los ingresos de quienes perciben el salario mínimo cayeron por debajo de las 25.000 liras en poco tiempo.
Un panorama similar surgió en las pensiones. Con los aumentos realizados en los primeros meses del año, se otorgó un incremento del 12,19% a los jubilados del sector obrero, artesanos y agricultores, y un 18,6% a los funcionarios y jubilados del sector público. Además, la pensión mínima se elevó de 16.881 liras a 20.000 liras. Sin embargo, la inflación acumulada en cuatro meses absorbió gran parte de estas ganancias. Según los datos del TÜİK, el poder adquisitivo de la pensión mínima cayó a 17.446 liras con una pérdida de 2.554 liras, mientras que según el ENAG, descendió hasta las 16.899 liras. Las pérdidas en las pensiones mínimas de obreros y funcionarios alcanzaron las 2.636 y 3.547 liras, respectivamente.
LA ESPERA DE LOS FUNCIONARIOS Y JUBILADOS POR LA DIFERENCIA DE INFLACIÓN
Los funcionarios y jubilados del sector público recibieron un aumento por convenio colectivo del 11% a principios de año. Sin embargo, el hecho de que la inflación alcanzara el 14,64% a finales de abril generó un derecho a una diferencia inflacionaria adicional del 3,28% para este grupo. Se espera que esta diferencia se pague en julio. Por otro lado, el poder adquisitivo del salario mínimo de un funcionario, que era de 58.305 liras a principios de año, disminuyó en 7.446 liras durante el periodo de cuatro meses, situándose en 50.859 liras.
El impacto negativo de la creciente inflación en los salarios profundiza las dificultades de subsistencia de la población, mientras que la pérdida constante del poder adquisitivo destaca como uno de los principales problemas de la agenda económica.