El enfoque cauteloso de la Fed ante los cambios de política evitará subidas de tipos
Goldman Sachs ha estimado que la Reserva Federal mantendrá su rango actual de tipos de interés hasta el próximo año y que la proyección de la tasa de equilibrio final aumentará a un rango de entre el 3,5% y el 3,75%. Esta previsión llega en un momento en que los bancos centrales a nivel mundial gestionan las presiones económicas e inflacionarias, y en el que las medidas políticas se relajarán gradualmente.
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Las perspectivas del banco de inversión indican que el enfoque cauteloso de la Fed ante los cambios de política probablemente evitará cualquier subida o bajada de tipos a corto plazo. Mientras tanto, también se espera que el Banco Central Europeo (BCE) se mantenga estable y que su última subida de tipos se fije en el 4%.
Goldman Sachs prevé que, en la segunda mitad del próximo año, la Fed comenzará a bajar los tipos de interés hacia finales del cuarto trimestre. Se espera que el recorte se produzca a un ritmo moderado y con reducciones trimestrales de tamaño estándar. Esto es coherente con una estrategia más amplia de endurecimiento monetario gradual a medida que la economía se adapta al periodo posterior a la pandemia.
En Europa, el BCE se prepara para reducir su Programa de Compras de Emergencia frente a la Pandemia (PEPP). El banco planea limitar las reinversiones a 10.000 millones de euros mensuales a partir del segundo trimestre de 2024. Además, tiene previsto comenzar a bajar los tipos de interés antes que la Fed, a partir de mediados del tercer trimestre.
El BCE tiene como objetivo detener todas las reinversiones del PEPP para el tercer trimestre de 2025 y apunta a una tasa de política monetaria cercana a la mitad de su nivel actual para finales del cuarto trimestre de ese mismo año. Ambos bancos centrales actúan con cautela, reflejando la tendencia global de gestionar la política monetaria con prudencia en tiempos de incertidumbre económica.