En Ramadán, el hogar es la opción preferida para el iftar; los ciudadanos se mantienen alejados de los restaurantes por los precios

Las investigaciones muestran que, si bien los sabores tradicionales siguen siendo los protagonistas en las mesas del iftar, la mayoría de las personas opta por romper el ayuno en casa debido a los elevados precios de los restaurantes.

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Con la proximidad del mes de Ramadán en Turquía, una nueva encuesta sobre los hábitos de iftar ha revelado que la mayor parte de la sociedad prefiere sus hogares para esta comida. En el estudio realizado entre el 19 y el 24 de febrero de 2026, una parte significativa de los participantes considera que los precios aplicados en los restaurantes son bastante elevados.

Según la encuesta, el inicio indispensable de las mesas de iftar sigue siendo la sopa de lentejas.

Mientras que el 54,8% de los participantes indicó que incluirá la sopa de lentejas en su menú, la sopa de tarhana ocupó el segundo lugar con un 12,2%, y la de ezogelin el tercero con un 7%. Entre los platos principales, la carne roja mantiene su primer puesto, seguida por las opciones de pollo y platos de verduras. En cuanto a los postres, este año destaca un cambio: los postres lácteos superaron al clásico güllaç del Ramadán con una tasa del 36,6%.

La tasa de asistencia a restaurantes debido a los altos precios es bastante baja. Mientras que el 55,4% de los participantes declaró que no realiza el iftar en cafeterías o restaurantes, la proporción de quienes consideran que los precios de los restaurantes son asequibles se mantuvo en solo un 1,8%. La gran mayoría se aleja de comer fuera por razones económicas, y se observa que esto tiene un impacto directo en la vida familiar y social.

LA TRADICIÓN DE RECIBIR INVITADOS EN RAMADÁN CONTINÚA

Si bien la popularidad de realizar el iftar en casa está aumentando, llama la atención que la tradición del pueblo turco de recibir invitados sigue manteniéndose viva. Según la investigación, el 56,3% de los ciudadanos indicó que invita a personas a su casa para el iftar durante el mes de Ramadán. Sumando a quienes dicen recibir invitados aunque sea de vez en cuando, esta tasa supera el 88%. Esto demuestra que la socialización, independientemente de las condiciones económicas, ocupa un lugar importante en las mesas de Ramadán.

Los resultados muestran que las presiones económicas y el aumento de los precios en los restaurantes han sido determinantes para que las mesas de iftar se trasladen a los hogares. A pesar de esto, la tradición de la unión familiar y la hospitalidad sigue existiendo entre los valores indispensables del Ramadán.