Expectativas para el dólar/lira turca a fin de año: ¿Qué dicen los bancos extranjeros?

Las instituciones financieras extranjeras prevén que el tipo de cambio dólar/lira turca podría aumentar significativamente a finales de año, debido al mantenimiento de los tipos de interés por parte del Banco Central y a los acontecimientos globales. Los principales factores determinantes en el tipo de cambio serán los riesgos geopolíticos, los precios del petróleo y la política de tipos de interés de Turquía.

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Recientemente, el par dólar/lira turca (USD/TRY) continúa su tendencia alcista bajo la influencia de factores que afectan directamente a la economía turca. El hecho de que el Banco Central haya mantenido el tipo de interés oficial en el 37 por ciento durante un largo periodo, sin considerar recortes hasta que se observe una caída persistente en la inflación como se esperaba, ha reducido la percepción de inestabilidad en el mercado. Sin embargo, la inflación persistentemente alta sigue provocando que la presión de debilidad sobre la lira turca continúe.

LOS PRECIOS DEL PETRÓLEO Y LA TENSIÓN GEOPOLÍTICA IMPULSAN EL TIPO DE CAMBIO

El aumento de los precios del petróleo debido a las tensiones en Oriente Medio, además de alimentar la inflación en Turquía, ejerce una presión adicional sobre el tipo de cambio. Los expertos señalan que el alza del dólar frente a la lira podría continuar a corto plazo, subrayando que para que se produzcan movimientos a la baja, primero debe haber una caída en los precios del petróleo, un descenso claro en las cifras de inflación y una disminución de las tensiones regionales.

Se destaca especialmente que una posible distensión en la relación entre Estados Unidos e Irán podría abaratar el petróleo en los mercados internacionales, lo que a su vez podría aliviar el tipo de cambio y la inflación en Turquía.

CONSENSO SOBRE EL NIVEL DE 48 LIRAS A FIN DE AÑO

En los círculos financieros, la expectativa general es que, bajo las condiciones actuales, el dólar/lira turca mantendrá su tendencia alcista. Mientras que el nivel de 48 liras para fin de año se menciona cada vez más, se afirma que el factor determinante en las fluctuaciones a corto plazo serán las decisiones del Banco Central.

Las últimas previsiones de los bancos internacionales también llaman la atención. Commerzbank, en su evaluación de junio, pronosticó que los pasos en la política monetaria podrían generar volatilidad en la lira turca y que la inflación se mantendría por encima del 30 por ciento. Tras las cifras de julio, los analistas del banco informaron que las nuevas reglas introducidas por el Banco Central sobre las divisas no han proporcionado un apoyo sólido a la lira.

Societe Generale, con una perspectiva más optimista, indica que prevé un nivel de dólar/lira turca de aproximadamente 48 liras, por debajo de lo que descuentan los mercados de futuros. El banco expresó que los ingresos por turismo durante los meses de verano podrían apoyar a la lira y que los posibles recortes de tipos de interés podrían comenzar en otoño.

Por su parte, Barclays señaló que un recorte total de 300 puntos básicos en el tipo de interés oficial podría ser posible para finales de año; sin embargo, aclaró que, a pesar de ello, los tipos de interés altos podrían ser efectivos para proteger la lira, y que se espera una pérdida de valor limitada y controlada en el tipo de cambio.

Citi, que mantiene una visión positiva, espera que los ingresos por turismo sigan apoyando a la lira turca, aunque no tanto como el año pasado, y afirma que el panorama general sigue siendo favorable.

TODOS LOS OJOS PUESTOS EN LA DECISIÓN DEL BANCO CENTRAL EN SEPTIEMBRE

Los actores de los mercados financieros y de divisas tienen ahora toda su atención puesta en la reunión del Comité de Política Monetaria del Banco Central que se celebrará el 10 de septiembre. Además de la decisión sobre los tipos de interés, se espera que las declaraciones posteriores a la reunión moldeen el rumbo a corto plazo del dólar/lira turca.

Entre las principales razones de la presión alcista del dólar frente a la lira turca destacan la alta inflación, los riesgos geopolíticos regionales y el aumento de los precios de la energía. Las estimaciones de los bancos internacionales revelan que un aumento notable del tipo de cambio a medida que se acerca el fin de año es una posibilidad muy fuerte.