Gran sorpresa para quienes usan tarjetas de crédito: todos ven este mensaje
Como parte de la normativa que entró en vigor en toda Turquía el 15 de enero, el límite de pago sin contacto y sin necesidad de PIN se elevó de 1.500 a 2.500 liras. Tras completarse las actualizaciones en las infraestructuras bancarias, todos los terminales POS comenzaron a operar con el nuevo límite.
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Millones de usuarios que realizan pagos sin contacto con tarjetas de crédito y dispositivos móviles han comenzado a experimentar directamente el nuevo límite durante sus compras. Ahora, en muchas tiendas y establecimientos, los usuarios pueden realizar transacciones sin ingresar el PIN de la tarjeta en pagos de 2.500 liras o menos.
Esta medida tiene como objetivo facilitar la gestión de los gastos, que han aumentado debido al impacto de la inflación, y reducir los tiempos de espera en las cajas.
Los bancos y los sistemas de pago en toda Turquía completaron simultáneamente los trabajos de infraestructura relacionados con este cambio de límite. De este modo, todos los terminales POS han pasado a ser compatibles con el nuevo tope. Los expertos destacan que la agilización en las compras será especialmente notable en sectores con un alto volumen de transacciones, como los supermercados y las gasolineras.
SIGUE SOLICITANDO EL PIN DE LA TARJETA
Las medidas de seguridad en los sistemas de pago digital se mantienen intactas en esta nueva etapa. Aunque el límite para transacciones sin contacto y sin PIN se ha elevado a 2.500 liras, los terminales POS siguen solicitando automáticamente el PIN de la tarjeta para gastos que superen este importe. Además, el sistema ha sido diseñado para solicitar el PIN de forma aleatoria en ocasiones, con el fin de reducir el riesgo en caso de pérdida o robo de la tarjeta. De esta manera, se garantiza que los usuarios realicen sus transacciones rápidamente sin comprometer la seguridad.
Esta aplicación, vigente en todo el país desde el 15 de enero, aporta rapidez y comodidad a las operaciones de pago, al tiempo que prioriza el mantenimiento de los estándares de seguridad actuales.