¿Ha desaparecido el peligro de la lista gris para Turquía?

Se espera que Turquía obtenga resultados positivos en el proceso de evaluación de la quinta ronda del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI); los expertos señalan que los avances en la normativa actual y en la capacidad de aplicación han eliminado el riesgo de entrar en la lista gris.

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En las evaluaciones del GAFI sobre la lucha contra el blanqueo de capitales y la prevención de la financiación del terrorismo, Turquía ha destacado en los últimos años por sus reformas críticas y sus medidas de aplicación. Tras ser retirada de la lista gris del GAFI en febrero de 2024, Turquía espera ahora la finalización de la 5.ª Ronda de Evaluación Mutua. Según los expertos, las regulaciones implementadas hasta la fecha y la cooperación interinstitucional han reducido significativamente la probabilidad de que el país sea incluido de nuevo en la lista gris.

El ex presidente de la Junta de Investigación de Delitos Financieros (MASAK), Osman Dereli, evaluó la situación: "Las deficiencias de Turquía en cuanto a legislación y aplicación se han resuelto en gran medida. Si no queda ningún problema grave, no existe riesgo de volver a entrar en la lista gris".

Como parte de la última evaluación, una delegación del GAFI realizó inspecciones in situ en Turquía el pasado mes de noviembre. Durante la visita, se mantuvieron conversaciones exhaustivas con instituciones públicas, así como con representantes del sector privado, incluyendo instituciones financieras, intermediarios, seguros y proveedores de servicios de criptoactivos. En las evaluaciones se abordaron específicamente la generación de inteligencia financiera, los procesos de cumplimiento de las instituciones financieras y la cooperación interinstitucional. Se espera que el informe que se preparará como resultado de estas inspecciones sea discutido en la Asamblea General del GAFI el próximo mes de junio.

Dereli señaló que Turquía ha logrado un progreso notable en comparación con los periodos de evaluación anteriores. Durante el proceso de la cuarta ronda, el país fue incluido en la lista gris debido a deficiencias detectadas en el cumplimiento técnico y la eficacia de la aplicación, pero posteriormente se fortaleció en el cumplimiento de los criterios mediante mejoras integrales. El aumento de las competencias de la Junta de Investigación de Delitos Financieros, el incremento de las multas administrativas y la puesta en marcha de unidades judiciales para prevenir el blanqueo de capitales procedentes de actividades delictivas han sido algunos de los pilares de este proceso.

Turquía cumple ahora o cumple en gran medida la mayoría de las cuarenta recomendaciones técnicas del GAFI. Gracias a las actualizaciones legales e institucionales realizadas para los apartados que anteriormente se consideraban deficientes o no conformes, el problema de la falta de cumplimiento ha desaparecido casi por completo. Estas regulaciones han traído consigo importantes avances en muchos ámbitos en los últimos dos años, desde el seguimiento de los casos hasta las prácticas de aplicación.

"El GAFI ya no solo examina la legislación sobre el papel, sino también la eficacia en la práctica", informó Dereli, quien añadió que estos avances son el factor más importante que garantizará resultados positivos en la evaluación de la quinta ronda.

El informe de evaluación que se presentará en la Asamblea General del GAFI en junio parece ofrecer un panorama mayoritariamente positivo a la luz de los pasos estructurales dados por Turquía en los últimos años y su creciente capacidad de aplicación. Los expertos en la materia señalan que el éxito sostenible solo es posible con la coordinación no solo de las instituciones estatales, sino de todas las partes interesadas, especialmente el sector financiero. Dada la naturaleza dinámica del proceso, sigue siendo importante extender la cultura de cumplimiento a todos los estratos de la sociedad.

Por último, el hecho de que el equipo de evaluación de la quinta ronda esté más familiarizado con los sistemas jurídicos de los países también ha abierto la puerta a que la situación de Turquía se trate de forma más equilibrada y justa. A la luz de todos estos acontecimientos, el riesgo de que Turquía entre en la lista gris ha desaparecido casi por completo.