La maniobra de 500.000 millones de dólares de Nvidia en Wall Street marca un nuevo umbral en las inversiones en inteligencia artificial

Nvidia ha firmado acuerdos con grandes empresas de Wall Street con el objetivo de proporcionar más de 500.000 millones de dólares en financiación para infraestructura de inteligencia artificial.

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En un momento en que el gasto en infraestructura de inteligencia artificial crece constantemente, Nvidia ha dado un paso notable con las mayores instituciones financieras de Wall Street. La compañía anunció que ha firmado memorandos de entendimiento con el objetivo de generar más de 500.000 millones de dólares en recursos para que las empresas tecnológicas puedan financiar sus inversiones en centros de datos sin reflejarlas directamente en sus balances.

Según el anuncio, grandes gestores de activos, entre ellos Apollo Global Management, Blackstone, BlackRock, Brookfield Asset Management, Goldman Sachs y KKR, movilizarán inversores institucionales, fondos de seguros y fuentes de crédito privado a través de lo que Nvidia define como "plataformas de financiación de computación".

Con este modelo, las empresas de inteligencia artificial y computación en la nube que soliciten préstamos podrán acceder a financiación no solo para los chips de Nvidia, sino también para partidas de infraestructura como servidores, equipos de red, edificios de centros de datos y suministro de energía. Nvidia tiene la opción de garantizar hasta una cuarta parte de cada acuerdo. Este mecanismo reduce el coste de endeudamiento para los clientes, mientras que deja una parte importante del riesgo crediticio en manos de las instituciones que proporcionan la financiación.

El CEO de Nvidia, Jensen Huang, afirmó que solo acudieron a estas seis empresas para la propuesta y que ninguna de ellas la rechazó. Huang, argumentando que las unidades de procesamiento gráfico ya no deben verse como hardware ordinario que pierde valor rápidamente, sino como activos de infraestructura que generan ingresos durante mucho tiempo, declaró: "Ahora son activos que generan ingresos".

AUMENTA LA PRESIÓN SOBRE LOS BALANCES

Detrás de esta maniobra se encuentra la presión de los gastos de capital que las inversiones en inteligencia artificial ejercen sobre los gigantes tecnológicos. Se estima que la expectativa de gasto de capital total para 2026 de Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta y otros grandes proveedores de la nube se sitúa en el rango de entre 720.000 y 745.000 millones de dólares. Esto supone un aumento de aproximadamente el 77 por ciento respecto al año anterior.

Según datos de Bank of America, la previsión de gasto que los analistas esperan que realicen los hiperescaladores en 2027 también ha aumentado drásticamente en un año. La estimación conjunta, que en agosto de 2025 se situaba en 480.000 millones de dólares, ha subido este mes a 1,08 billones de dólares. Este panorama muestra que la carrera de la inteligencia artificial no solo está acelerando la demanda de chips, sino también la necesidad de centros de datos e infraestructura energética.

Por su parte, Moody’s advierte que las inversiones a esta escala podrían reducir el flujo de caja libre de las empresas tecnológicas y plantear la necesidad de un mayor endeudamiento. El hecho de que Alphabet haya reportado un flujo de caja libre negativo de 5.900 millones de dólares en un trimestre en el que gastó 44.900 millones de dólares en proyectos destaca como uno de los ejemplos de esta presión.

Por esta razón, el modelo de financiación que Nvidia ha establecido con Wall Street se considera no solo una herramienta para facilitar la venta de nuevos chips, sino también una solución que podría aliviar la gestión del balance de las empresas tecnológicas. Se señala que, especialmente para operadores más pequeños como CoreWeave y Nebius, que no tienen una calificación crediticia de grado de inversión, podría surgir la oportunidad de acceder a capital en condiciones más favorables.

LA PREGUNTA DE LOS INVERSORES: ¿CUÁL SERÁ EL VALOR DE LAS GPU?

Sin embargo, la reacción del mercado no ha sido unidireccional. Mientras que los inversores en acciones han interpretado positivamente la apertura de un nuevo canal de financiación en la infraestructura de inteligencia artificial, se ha formado un panorama más cauteloso en el mercado de crédito. Se afirma que, tras las noticias, el coste de asegurar la deuda de Nvidia contra el impago ha aumentado y se ha duplicado aproximadamente desde finales de mayo.

En el centro de las críticas se encuentra la pregunta de si las GPU pueden ser aceptadas como activos de infraestructura de larga duración. Nigel Green, de la consultora financiera deVere Group, advirtió que "los chips se deprecian rápidamente y pierden valor tan pronto como sale una nueva generación", señalando que conceder préstamos contra estos activos solo funcionará de manera saludable si se mantiene el valor de la garantía.

Otro tema de debate es el apoyo de Nvidia a una estructura de financiación que facilita la compra de sus propios productos. Esta situación aumenta los interrogantes sobre la circularidad entre la demanda, la inversión y las expectativas de ingresos en el sector de la inteligencia artificial.

El CEO de Goldman Sachs, David Solomon, calificó el desarrollo como "un punto de inflexión en un ciclo histórico de inversión en inteligencia artificial". Sin embargo, si este punto de inflexión apunta a un modelo de crecimiento permanente o a un ciclo de endeudamiento más arriesgado dependerá de la respuesta que se dé a la pregunta de cuánto valor tendrán las GPU actuales dentro de cinco años.