Las reservas de gas natural dan la voz de alarma: han caído por debajo del nivel crítico

Los países europeos se enfrentan a una nueva crisis energética debido a la rápida disminución de las reservas en sus depósitos de gas natural. Los efectos de la contracción de la oferta procedente de Rusia se sienten en todo el continente.

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En Europa, el agotamiento a gran velocidad de las existencias de gas natural a mediados de los meses de invierno ha traído consigo preocupaciones. En un comunicado emitido por la empresa energética rusa Gazprom, se indicó que los niveles de gas natural en las instalaciones de almacenamiento subterráneo de Europa han caído por debajo del 30 por ciento. Especialmente, el hecho de que la tasa de ocupación en los depósitos de importancia crítica en los Países Bajos haya descendido por debajo del 10 por ciento ha avivado los debates sobre la seguridad energética en todo el continente.

Las sanciones impuestas tras el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania habían provocado cambios significativos en las importaciones de energía de Europa. Rusia, que anteriormente cubría aproximadamente el 40 por ciento de las necesidades de gas natural de la región, envió 201,7 mil millones de metros cúbicos de gas a Europa en 2021. Sin embargo, los últimos datos revelan que esta cantidad ha caído a 15 mil millones de metros cúbicos a partir de 2024. Se considera que las sanciones de los países occidentales y la orientación hacia proveedores alternativos han sido determinantes en este descenso.

Los países europeos, tras la disminución de la cantidad de gas natural en los depósitos, se han visto obligados a recurrir a las "reservas restantes de años anteriores" para el resto del invierno. Los expertos advierten que, debido a esta reducción en la capacidad de almacenamiento, el suministro de gas natural será tanto más costoso como más complejo en el próximo periodo.

Las acusaciones de que el presidente ruso, Vladimir Putin, ha dado instrucciones de cortar completamente el suministro de gas natural a Europa aumentan aún más la inquietud en el mercado. Los analistas señalan que este desarrollo conlleva grandes riesgos no solo para los meses de invierno actuales, sino también en términos de los preparativos energéticos del próximo año.

Debido a estos problemas que atraviesa Europa con el gas natural, se ha observado un aumento en la compra de gas natural licuado (GNL) a países como Estados Unidos, Catar y Noruega. A pesar de esto, las existencias actuales y los altos precios de la energía han abierto la puerta a una nueva búsqueda en las políticas energéticas.